lunes 27, abril 2015 | Actualizado 05:58
Usuario
Bienvenido
T 21°C H 72%

Ayer Candela, hoy Ángeles: ¿casos impunes?

13/06/2013 10:54 hs
Parecen historias calcadas. Arranques parecidos, divergencias similares. Si el final de un caso es el mismo que el del otro, el problema es grave, gravísimo.
Mauro Szeta
Por Mauro Szeta
Codirector JusticiaCero

Por Mauro Szeta

@mauroszeta


En cuestión de horas, el caso Ángeles Rawson se parece y mucho al caso Candela Sol Rodríguez. Para colmo, los casos se parecen mucho, en horas decisivas de cada expediente.


En el caso Candela, volvieron a liberar por segunda vez en dos años, a los dos acusados de secuestrar y matar a la nena. Otra vez, la Cámara Penal de Morón dijo que no alcanzaban las pruebas para mantener detenidos a Hugo "El Orejón" Bermúdez, y a Leonardo Jara. Antes, hace un año, ya había dicho lo mismo, lo que había motivado el apartamiento del fiscal. Luego, otro fiscal investigó el caso, y llegó a la misma conclusión que vinculaba a Bermúdez y Jara con el asesinato. La prueba no alcanzó, y ambos acusados fueron liberados.


El caso, desde al arranque transitó un camino confuso, parcial. Primero se dijo que su cuerpo fue encontrado casi destrozado, con signos de abuso sexual. Después, el Fiscal General de Morón habló de un cuerpo casi inmaculada. Por último, el abogado de la familia, habló de ataque sexual. Poco serio todo. El caso, claramente no es un caso cerrado, es un caso impune. Nunca se investigó otra hipótesis que no sea la del ajuste de cuentas no convencional contra el padre de la nena. Afuera quedó una pista que involucraba a narcos y policías de la zona, combinados para cobrarse una supuesta deuda oscura de la madre de Candela. Ahí está el caso, en la nada misma, con acusados que no eran, con nada, y con los investigadores judiciales camino al juicio político.


El caso Ángeles arrancó parecido. De arranque se dijo que el cuerpo encontrado en el Ceamse de San Martín tenía signos de abuso sexual, se habló de lesiones sexuales evidentes. Al rato, con la autopsia hecha, la fiscal empezó a descartar la violación. Se investigó a empleados del Ceamse, se analizó el Facebook de la chica en busca de algún posible conflicto. Ahora, se empezó a buscar indicios en su círculo más íntimo. Hipótesis hay varias. Las horas pasan y ninguna parece estar por encima de otra.


Pudo ser un ataque sexual no consumado, y un crimen cometido justamente por eso, porque la víctima resistió el ataque. Pudo ser un asesinato con otra connotación. En lo único en lo que todos los peritos se ponen de acuerdo: los de provincia y los de Nación es en que a Ángeles la estrangularon y la tiraron a la basura. De eso no se vuelve. El espanto es imposible de hacerlo invisible a los ojos.  

TAGS
mauro szeta, candela rodríguez, Ángeles rawson,
Enviá tu comentario