No hay mucho para contar porque el incidente fue grabado por una cámara de circuito cerrado de TV.
Pero Dean Dinnen, un alcoholizado joven de 24 años, antes de regresar enloquecido, motosierra en mano y casi una hora después, había sido expulsado del pub por negarse a apagar un pucho. Otro parroquiano, Andrés Pryor, de 32 años, recibió un corte en el brazo mientras Dinnen agitaba la motosierra sobre su cabeza, en el bar de una estación de servicio en Endyke Hull, Gran Bretaña.
Dinnen seccionó un músculo del brazo de Pryor. Este, que a causa del ataque no pudo ir a su trabajo por seis semanas, no atinó a defenderse. Tampoco lo hizo Andrew Payne, de 49 años. "Si alguien me preguntara ahora, ¿que harías en esa situación? diría que correr, pero no lo hice. Me quedé allí", explicó al diario inglés "The Sun".
El resto del público no quedó de brazos cruzados. Le tiró con sillas y hasta con un barril de cerveza, que le rompió tres costillas y lo detuvo un poco hasta que llegó la policía.
Todo esto sucedió el 5 de agosto pasado, pero el estremecedor video recién sale ahora, cuando Dinnen recibió una condena de 3 años tras admitir haber causado "lesiones corporales graves".
Lo cierto es que todos la sacaron barata, basta ver el video para palpar en el aire la amenazante sombra de una carnicería.
En 3 años, cuando quede libre, ¿volveremos a escuchar de Dinnen? Quién sabe.


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Comentarios
Es terrible la persecusión, el aislamiento, la agresión y la discriminación hacia los que fuman, y sobre todo de parte de los ex fumadores. No me extraña esa reacción de parte del joven.