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La polémica teoría sobre Madeleine McCann que plantea el documental de Netflix: "fue secuestrada y está viva"

15/03/2019 15:27 hs
Dividida en ocho capítulos, la producción ya está diponible y provocó la ira de los padres de la nena desaparecida en 2007.
A casi 12 años de su desaparición, el caso Madeleine McCann continúa siendo un misterio sin resolver. Teorías, hipótesis y muy pocas certezas se acumularon desde el 3 de mayo del 2007, cuando fue vista por última vez, hasta hoy. Y por estas horas se suma una más: la niña habría sido secuestrada por una red de tráfico de personas y aún estaría viva. Esa es la conclusión a la que llega The Disappearance of Madeleine McCann, el documental que realizó Netflix y que está disponible en su plataforma desde este viernes 15 de marzo.

Con entrevistas a distintos expertos que participaron de la investigación del caso, el documental tiene ocho capítulos de una hora y apoya la teoría de Julián Peribanez, el detective privado que fuera contratado por Gerry y Kate McCann, los padres de Madeleine, y el principal impulsor de que la niña no sólo aún está viva sino que se encontraría en Portugal.
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También han colaborado Brian Kennedy, el millonario que aportó fondos a la búsqueda inicial de la pequeña, y el polémico Gonçalo Amaral, el ex inspector de la Policía Judiciaria Portuguesa y coordinador de la investigación durante los cinco primeros meses que escribió el libro "La verdad de la mentira", en torno al caso.

Justamente la participación de Amaral provocó el rechazo de los padres de Madeleine a ser partes del material. Y no es para menos, ya que Amaral sostiene que  la niña habría muerto accidentalmente en la habitación y tanto Gerry como Kate McCann se habrían encargado de hacer desaparecer el cadáver y jurado silencio eterno. Por esa acusación, todavía hoy existe un litigio judicial entre las partes.

En The Disappearance of Madeleine McCann, Amaral dice tener datos de que tres ingleses acudieron a una iglesia a cremar un ataúd, y que los restos de la nena podrían estar allí. Aunque también señala que pudo haber terminado en manos de un pedófilo local que la raptó y asesinó o bien haber caído en un pozo cercano mientras buscaba a sus padres.

Emma Cooper, productora ejecutiva del documental, afirmó que "tratamos de mostrar todos los datos posibles sobre el caso, que pueden despertar un recuerdo en la memoria de alguien. Mantener la historia en la conciencia de la gente es algo muy importante".

Lo concreto es que Madeleine desapareció cuando su familia se encontraba de vacaciones en un hotel de Praia da Luz, en el Algarve, Portugal, al que había llegado junto con su familia. Y que la noche del 3 de mayo, Kate y Gerry McCann acostaron en la cama a sus tres hijos: Madeleine y los mellizos Sean y Amelie. Como estaban de vacaciones, decidieron dejar a los nenes durmiendo en el departamento que alquilaron y fueron a cenar a un restaurante que estaba ubicado a 55 metros. Cuando volvieron, Maddie había desaparecido.

La desaparición de la niña movilizó a la policía portuguesa, aunque más tarde se sumaron efectivos de Scotland Yard y organizaron un enorme operativo para dar con la nena. 

La sangre que se encontró en la habitación y en el coche alquilado por la familia, y las muchas contradicciones en las declaraciones, hizo que la Policía pusiera el foco de la investigación en los padres de Maddie. Sin embargo, faltaron pruebas y, por eso, no se los llegó a detener.

Con la teoría de que fue secuestrada por una red de trata de personas, los investigadores llegaron a acusar falsamente al británico Robert Marat, que tuvo que ser indemnizado por un medio de comunicación portugués al referirse a él como 'pedófilo', y también señalaron al ruso Sergei Malinka, que tampoco tenía nada que ver con el caso, y a un tercer hombre misterioso.

Pese al enojo de los padres de Maddie, quienes no creen que la producción de Netflix podría llegar a entorpecer la investigación que sigue en curso, los productores del documental aseguran lo contrario. "Creemos que puede servir para despertar al público, para que aparezcan nuevas pistas y se pueda esclarecer de una vez lo que sucedió", dijo Emma Cooper.

Y lo mismo afirma Jim Gamble, uno de los investigadores de Scotland Yard (la policía británica), que liderá la primera investigación: "Creo absolutamente que averiguaremos qué pasó antes de que muera". Y le dio vital importancia a los avances tecnológicos que se están empezando a aplicar en casos antiguos.

Tal vez esa sea la llave de la desaparición de Madeleine. O un nuevo comienzo.





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