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Conmoción en Jujuy por ¿una virgen que llora sangre?

27/03/2017 09:33 hs
Según el párroco de la zona: "esta manifestación podría estar relacionada con el tiempo de Cuaresma, una verdadera conversión y un verdadero cambio de vida".
Enrique Márquez
Por Enrique Márquez
Por Enrique Márquez

@ladislaomarquez

 

El dueño de una imagen de la Virgen Inmaculada Concepción de María, provocó un gran revuelo en la comunidad de El Carmen, en Jujuy, tras dar aviso a los sacerdotes de la parroquia local sobre supuestas lágrimas de sangre en la estatuilla de su propiedad.

 

El hecho se habría producido el sábado 18 de marzo pasado en el domicilio de la familia Guanuco, habitantes del paraje Los Naranjos, quienes utilizan esta antigua estatua para una especie de "culto paralelo" en el barrio y al que suele concurrir bastante gente (El Tribuno, 23/03/2017).

 

El Pbro. Ricardo Quiroga, párroco de Nuestra Señora del Carmen, junto a un colaborador acudieron de inmediato al domicilio de los Guanuco y, si bien no vieron cuando la Virgen estaba llorando, Quiroga afirmó que "se notaba que había llorado más del ojo izquierdo y le salía un color rojo [...] parece que había llorado porque sí tenía todo manchado el vestido" (Cadena 3, 22/03/2017).

 

Con esa simple "verificación", el sacerdote se aprovechó de la situación y decidió el traslado de la imagen a su parroquia para que los fieles le rindan culto. A partir de ahí, decenas de titulares anunciando la "conmoción en Jujuy por la virgen que llora sangre".

 

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Suerte que en otras declaraciones el Pde. Quiroga se refirió a la necesidad de hacer estudios: "Yo creo que siempre son manifestaciones, fenómenos, que, bueno, se necesita todo también un estudio, porque de hecho que, el hecho de ver eso algo novedoso, porque en el caso de ellos nunca la habían visto así a la Virgen... [sic]" (Canal 4 de Jujuy, 20/03/2017). Pero sin estudio previo alguno, cargó la imagen a su parroquia y le sacó bien el jugo alimentando la esperanza de un milagro.

 

O sea, monta un gran circo ignorando el origen de las manchas e, incluso, si es sangre o algún colorante. Pero bueno, ya hemos visto que no se puede pretender mucha seriedad por parte de algunos párrocos en estas cuestiones.

 

Basta recordar lo que ocurrió en Chile, a fines de 1992, para eximirme de mayores comentarios sobre un hecho que sólo cobra trascendencia por una actitud poco responsable de un cura. Amén.

 

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