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Desesperado pedido de la familia de una joven argentina accidentada en Cancún

16/07/2019 11:58 hs
Celeste tiene 27 años y necesita someterse a una costosa operación.
Celeste Daniela Cevasco tiene 27 años y es licenciada en Turismo y Hotelería, recibida en la UADE. Ama viajar por el mundo. Desde marzo se encuentra en México y tenía en mente seguir su travesía con destino a Australia. Pero sufrió un grave accidente en Cancún y ahora debe someterse a una costosa operación.

La madrugada del domingo, Celeste se cayó desde el primer piso de un departamento, golpeó de costado, y se rompió un hombro, la pelvis, el sacro y, lo más grave es que tiene la cadera desplazada producto de la fractura. Sus padres Daniel y Liliana, que viven en Almagro, están desesperados y quieren traerla para que sea operada en Buenos Aires.

"Mi hija tiene riesgos, puede producirse una infección en la cadera y que no pueda volver caminar. Quiero llevarla a la Argentina ahora mismo, estoy pidiendo ayuda a quien fuera, el consulado, a la aseguradora y a cualquier persona que nos quiera dar una mano", le cuenta a Clarín Liliana, la mamá Celeste, desesperada. Este lunes llegó a México para estar junto a su hija.

Celeste vive con su amiga Florencia Losada, agente de viajes, en Holbox (se pronuncia "Jolbosh"), una isla tan paradisíaca como precaria, a unas dos horas y media de Cancún, entre una ruta terrestre y un ferry. "Es un lugar agreste y encantador. Primero no hay ambulancia, Celeste fue trasladada en un patrullero; tampoco hay camillas, se improvisó una con maderas... y en la sala de emergencias donde le hicieron las primeras curaciones no había gasas".

La que describe el desalentador panorama es Florencia, su amiga y compañera de ruta, quien fue a socorrerla cuando estaba tirada en el piso en posición fetal, totalmente ensangrentada y llena de golpes y heridas. "Lo más importante -remarca Losada- es que Celeste nunca perdió el conocimiento. Siempre estuvo despierta y me daba indicaciones respecto de dónde tenía que buscar sus documentos y pertenencias".

De acuerdo a lo que se pudo reconstruir, Celeste llegó a un departamento que alquila en la isla de Holbox. Se dio cuenta que no tenía las llaves, que las había olvidado en un Beach Club donde ella trabaja como mesera. Se le ocurrió subir a la terraza, en el segundo piso y deslizarse por el frente del edificio hasta el primer piso, donde vive. "Serán dos metros y medio, no más. Ella debió haber calculado con sus pies, tanteó, hizo pie en un mosquitero que estaba roto. Calculo que pisó mal y cayó", repasa Losada el momento del accidente.

El consulado argentino siempre estuvo a disposición de los llamados de los allegados a Celeste, pero dejó en claro que "por políticas del Gobierno no ponen dinero para casos particulares como este". Por otra parte, la joven tiene una asistencia de viaje llamada Euro American Assistance, desde donde respondieron que los gastos diarios serían reembolsados.

Desde el domingo Celeste se encuentra internada en la Hospital Quirúrgica del Sur, un sanatorio de diversas especialidades, donde se encuentra en una habitación, haciéndose chequeos y monitoreos. "A mi hija no la ví bien, está con suero y unos calmantes para caballos", describió Liliana, presa de lógicos nervios.

El médico traumatólogo que la atiende le dijo a la mamá que "lo mejor es que se la opere de la cadera en Buenos Aires por un tema de costos", pero Celeste no puede viajar en avión, ni siquiera en clase Business "por su delicado estado". Entonces "la solución es que sea trasladada en un avión sanitario", dice Liliana, que agrega que el monto orilla los 100.000 dólares.

Clarín se comunicó, también, con Daniel Cevasco, padre de la joven accidentada, quien no pudo viajar. "No lo puedo creer, ella es una laburadora infernal, es una buena persona, nunca le hizo mal a nadie y le viene a pasar esto... Estoy desesperado, nos tienen que ayudar, hay una cuenta abierta para quienes puedan colaborar", cuenta quebrado el papá, monotributista, transportador de cuadros.

"Todos los ahorros que tenía eran 2.000 dólares, que se los llevó mi señora a México. Y en la caja de ahorro tengo 40 mil pesos, y creo que la gente colaboró, hasta ahora, con unos cuarenta mil pesos más".  La cuenta para aportar dinero y ayudar a traer a Celeste es una caja de ahorro en el banco ICBC cuyo CBU es 01505429/01000120507479.

"Muchas de las personas que en Argentina contratan una asistencia al viajero, no saben exactamente qué servicio es el que contratan. Una repatriación sanitaria no es sencilla ni económica, por lo que hay que ver qué tipo de producto esta persona (Celeste) adquirió. Hoy las compañías de asistencia al viajero están haciendo lo posible para intentar evitar este tipo de gasto", explica Jerónimo Pou, Director de la Compañía de Asistencia al Viajero Travel Care.

"Muchas veces se compran los seguros a través de las puntocom porque son más económicos, pero el cliente no sabe puntualmente qué le cubre y la desesperación aparece en casos así, que son excepcionales, pero suceden. Y lo sufre la familia como en este caso, que tiene que definir presionados por la situación", apunta Pou. 

Tanto Liliana como Celeste esperan que el médico traumatólogo les amplíe el panorama, presupuesto incluido para definir si será operada allí o si vuela a Buenos Aires. "No puede ser el destrato de este lugar (por la clínica de Cancún). Mi hija está allí hace dos días y no le dicen nada, no le hacen nada, la tienen abandonada". se quiere Daniel, el padre.

El lunes por la noche, Clarín pudo hablar con Celeste, a quien pese al dolor y los fármacos, se la escuchó serena. "Me duele todo, no sé cómo sentarme. Intento recordar cómo pasó todo, pero no logro recordar. Hoy lo único que quiero es viajar a la Argentina y operarme allí y rehabilitarme allí. No hay nada mejor que mi país cuando uno se siente mal".

Según pudo averiguar un allegado a la familia Cevasco, en Argentina, contratar un vuelo para repatriación necesaria es más accesible que contratarlo desde México. "Desde aquí vale unos 73.000 dólares, mientras que desde allá supera los 100 mil dólares", informa Ignacio Bourre, amigo piloto de los Cevasco. "Ahora falta el presupuesto del sanatorio de Cancún. Estamos esperando al médico y cuando tengamos todos los montos decidiremos qué hacer y qué es lo más conveniente para mi hija", le dijo Liliana a Clarín. Hasta este martes por la mañana seguía esperando novedades.
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