martes 16, julio 2019 | Actualizado 19:16
Usuario
Bienvenido
T 20°C H 68%

Por conocer a su nieto, cayó uno de los 10 prófugos más buscados del país

04/02/2019 20:04 hs
Es el ex comisario de la Bonaerense Héctor Amarilla, quien en 2013 ejecutó a un joven que se robó una camiseta de fútbol.

Héctor Alejandro Amarilla (57) estaba en la lista de los 10 prófugos más buscados del país. Tenía pedido de captura internacional. En 2013 era el jefe de la comisaría 2° de Lanús cuando ejecutó de un disparo a Nicolás Vázquez, de 18 años, quien escapaba tras haber robado, sin armas, una camiseta de la selección española de un negocio adonde él hacía tareas adicionales como custodio.

 

Quienes lo buscaban estaban esperando que cometiera un error, generalmente vinculado a algún tema familiar. Y ese paso en falso llegó, porque su hija dio a luz y entonces el ex comisario salió de la clandestinidad.

 

El acusado volvió de Paraguay, adonde permanecía escondido, y fue hasta la casa de su hija, en la calle San Martín al 4500, en Rafael Calzada, partido de La Matanza, para conocer a su nieto. Allí, personal de Unidad de Inteligencia Buenos Aires de la Gendarmería lo detuvo este domingo.

 

El Comando Unificado de Fuerzas de Recaptura de Evadidos (CUFRE) detectó que Amarilla iba a visitar a su hija en ese domicilio.

 

Tras su arresto, el ex comisario quedó a disposición de la UFI N° 8 de Lomas de Zamora, a cargo del fiscal Nicolás Kaszewski Lo imputan por "homicidio doblemente agravado por alevosía y por su condición de funcionario policial".

 

El crimen


El 25 de septiembre de 2013, pasadas las tres de la tarde, Amarilla, quien era el titular de la comisaría 2° de Lanús, estaba de civil cuando vio a Vázquez salir corriendo de un local ubicado en 9 de Julio y Oncativo, en el centro de Lanús, tras haber robado una camiseta de la selección de España.

 

Según los familiares de la víctima, el policía lo persiguió y a 150 metros del lugar, en Las Piedras al 1400, le disparó en el cuello, pese a que el adolescente levantó las manos y no portaba armas.

 

 

Desde un principio, fuentes policiales aseguraron a la prensa que se había tratado de un enfrentamiento, mientras que los familiares afirmaban que varios testigos habían visto al comisario disparar y que se trataba de un caso de "gatillo fácil".

 

De acuerdo a las fuentes, Amarilla era custodio del local de indumentaria deportiva en el que el adolescente se había probado tres remeras de fútbol y salió corriendo con una de ellas puesta.

 

Horas más tarde, el policía apareció en la comisaría con un disparo en una pierna y dos armas: la reglamentaria y otra con el número limado que, luego se demostró, era de otro agente.

 

Por su captura, había una recompensa vigente de 500 mil pesos. Amarilla tuvo seis causas más por abuso de autoridad y fue exonerado de la Policía Bonaerense.

Enviá tu comentario
Seguí leyendo...