domingo 18, noviembre 2018 | Actualizado 18:05
Usuario
Bienvenido
T 20°C H 68%

Juicio por la muerte del rugbier: la acusada volvió al lugar donde atropelló a su novio

24/08/2018 07:44 hs
La acusada asistió ayer por la noche a la inspección ocular en el lugar donde arrolló y mató al rugbier Genaro Fortunato.

Esta noche, Julieta Silva (30) y los tres jueces del Tribunal Penal de San Rafael que la juzgan por la muerte de Genaro Fortunato (25), estuvieron en el lugar donde la joven atropelló al rugbier.

 

La inspección ocular fue cerca de las 22 de este jueves, en calle El Chañaral, en la salida del bar La Mona, en San Rafael.

 

Silva arriesga un pena de hasta 25 años en prisión si la Justicia determina que no se trató de un accidente y que tuvo intención de causarle daño a la víctima. El fiscal de Homicidios de Mendoza, Fernando Guzzo, dejó en claro que en la acusación que hará la semana próxima "seguirá manteniendo la figura del dolo eventual", cuando una persona tuvo que haberse representado que, al realizar una determinada acción, podría ocasionarle la muerte a alguien y no hizo nada para evitarlo.


Y por la insistencia del fiscal en consultar a los testigos sobre el tipo de relación que mantenían Silva y Fortunato, se estima que en su alegato sumará el agravante por el vínculo de pareja.

Un leve llueve caía anoche sobre la calle El Chañaral, frente al estacionamiento del boliche, similar a la que había la madrugada del 9 de septiembre cuando ocurrió la tragedia. "Las condiciones climáticas son parecidas, la iluminación también, se comprueba todo lo que estaba en las pericias", dijo el fiscal Guzzo, al terminar la visita al sitio de la muerte del rugbier.

 

El fiscal se había opuesto a la reconstrucción del accidente. La semana pasada pidió la nulidad porque no estaba de acuerdo en realizar la simulaciòn del accidente y que los jueces utilizaran lentes especiales para imitar la visión de la imputada, que padece astigmatismo grado 3.


Después de una pausa en la sala de debate, la defensa de Silva, la querella y los jueces Rodolfo Luque, Julio Bittar y María Eugenia Laigle, estuvieron de acuerdo con la nulidad de la reconstrucción de la muerte. Por eso, anoche sólo se trató de una inspección ocular. Estuvieron las 20 personas allegadas al juicio, la madre, el padre y las hermanas de Fortunato; la madre y el padre de Silva, algunos amigos y los abogados de ambas partes.


Los jueces pudieron ver la iluminación de la calle y la marca del sitio donde estaba tendido el cuerpo de Genaro, sobre el asfalto y de espalda. El joven llegó allí, luego de que su novia se negara a llevarlo en su auto, más allá de la insistencia del deportista que le golpeaba el vidrio para subir.

 

De acuerdo con el relato de la propia acusada durante el juicio, esa madrugada Silva aceleró hacia el norte por calle El Chañaral, recorrió 150 metros y decidió hacer una U para volver a dónde había quedado Genaro. Dijo que volvió porque "se arrepintió de haberlo dejado" y que, además, "tenía su celular y quería devolvérselo". Le pasó por encima con su Fiat Idea y le aplastó el cráneo, lo que ella interpretó como "haber pisado un pozo". Luego, Silva dice que vio al cuidacoches de la playa de estacionamiento que se acercaba haciéndole señas y le dijo que se detuviera. El joven fue el encargado de explicarle lo que había sucedido: "Atropellaste al chico que estaba con vos", le dijo el trapito.


El abogado de la familia Fortunato, Tíndaro Fernández, dijo que la visita de los jueces al lugar del impacto es "bueno" porque "ayuda a descubrir la verdad que es lo que busca la familia de Genaro". Sobre la iluminación, el abogado querellante dijo que a las luces de la calle deben sumarse las luces del auto que conducía Silva.


"Los peritos de Criminalística dijeron que las luces del auto tienen un alcance de 22 metros pero, según los ingenieros mecánicos que han dado datos con mayor solidez científica, la luz baja tiene un alcance de 35 metros y la luminosidad del lugar donde se encontraba el cuerpo es 2,6 veces superior a la que necesitamos en nuestra vivienda", precisó Fernández. Y, concluyó el abogado, "un espacio más que suficiente para poder verlo".

Enviá tu comentario
Seguí leyendo...