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El revolucionario método que podría tratar la disfunción eréctil mejor que el Viagra

30/03/2018 19:10 hs
La disfunción eréctil (DE) afecta principalmente a hombres mayores de 40 años, aunque a veces algunos jóvenes también la padecen.
(Por Lea Surugue; traducido por Daniela Silva)

Sin embargo, todavía no te bajes los pantalones, es experimental. Las ondas de choque en el pene te podrían ayudar a tener una erección, al menos esa es la idea detrás de una nueva terapia experimental para la disfunción eréctil. Conocida como terapia de ondas de choque, el método se probó por primera vez en 2010, y la investigación adicional que se ha hecho sobre el tema ha causado un gran revuelo en la comunidad científica.

La disfunción eréctil (DE) afecta principalmente a hombres mayores de 40 años, aunque a veces algunos jóvenes también la padecen. El uso de Viagra (y de otros medicamentos similares conocidos como inhibidores de PDE5) que fueron aprobados por la FDA hace exactamente veinte años, ha impulsado una mejora masiva para los pacientes. Las inyecciones en el pene también han ayudado.

Sin embargo, estos tratamientos no ofrecen soluciones a largo plazo. Tomarte unas pastillas antes de tener sexo también deja poco espacio para la espontaneidad, y esto puede ser un aguafiestas para algunas parejas.

En las últimas décadas, otro desarrollo importante ha resultado de los implantes de pene, que han ayudado a aquellos hombres que no responden bien a los medicamentos. Pero al igual que con los otros tratamientos, la patología subyacente no se analiza, por eso en todo caso, sólo son soluciones rápidas. Y, por supuesto, están los efectos secundarios de las pastillas, que incluyen dolor de cabeza, dolor de estómago y visión borrosa. Los científicos han estado trabajando incesantemente para devolverle a los pacientes la capacidad de tener una erección por sí solos, sin necesidad de planificar cada encuentro sexual. En este contexto, la terapia de ondas de choque se ha convertido en una posible solución a largo plazo.

"Todos estarían de acuerdo en que las pastillas, los implantes y la terapia con inyecciones pueden ser muy efectivos. Sin embargo, la terapia de ondas de choque es atractiva porque si podemos demostrar que funciona, sería curativa", dice Mikkel Fode, urólogo con sede en Dinamarca y miembro del Comité Europeo de Medicina Sexual. "Los pacientes volverían a tener una función sexual normal. Este potencial de curación es la razón por la que la terapia de ondas de choque se ha vuelto tan popular"

Sin embargo, todavía no te bajes los pantalones, apenas son los primeros días. Hasta ahora, la terapia de ondas de choque se ha centrado más en la exploración que en las respuestas. La técnica se ha utilizado tradicionalmente para tratar otras afecciones, en particular en la medicina cardiovascular, pero también para tratar cálculos renales o tendinitis. La base de la terapia es muy sencilla: las ondas de energía de baja intensidad (las ondas de choque) se envían a la parte del cuerpo a la que los médicos quieren apuntar. Esto promueve el crecimiento de nuevos vasos sanguíneos a partir de los viejos. Los expertos dicen que si pudieran obtener nuevos vasos sanguíneos que se formen en el pene, estos vasos podrían permitir que fluya suficiente sangre para producir una erección. Suena doloroso, pero no lo es tanto como su nombre lo sugiere.

Desde la primera prueba piloto en 2010, los investigadores pudieron demostrar que de hecho se puede tolerar muy bien. Al parecer, en el primer estudio, entre los veinte hombres que se reclutaron, la mitad de ellos no necesitaron usar Viagra para lograr una erección seis meses después de la intervención. Con base en este éxito inicial, se han publicado varios estudios pequeños. A pesar de que se centran en un número limitado de pacientes a la vez, en general los hallazgos son prometedores y explican el creciente interés científico en la terapia de ondas de choque.

El truco está en que las personas que acuden a la clínica para probarlo saben que no están recibiendo un tratamiento falso. Están convencidos de que están recibiendo tratamiento para la disfunción eréctil con una nueva terapia sofisticada y de que los están atendiendo médicos experimentados. Todo esto puede tener un efecto psicológico positivo. Por lo tanto, según los expertos es posible que varios de los resultados buenos que se observaron en los estudios se reduzcan a un efecto placebo.

"Es más interesante observar ensayos aleatorios, donde las personas se dividen en dos grupos, uno que recibe el tratamiento real y otro que recibe un tratamiento simulado. Los resultados parecen ser un poco menos alentadores aquí", explica Fode. "Hay cinco ensayos aleatorios publicados hasta el momento, dos muestran beneficios claros, otros dos no, mientras que el último es imposible de interpretar. Por lo tanto, es difícil concluir en este momento si la terapia con ondas de choque funciona realmente para la disfunción eréctil".

El hecho de que aún no sabemos cuál es la mejor forma de aplicar el tratamiento quizás es aún más problemático. Los científicos no están seguros de cuánto tiempo deben tratar a los pacientes, durante cuántas sesiones y exactamente a qué parte del pene deben apuntar. Tampoco está claro si los efectos positivos que se observaron inmediatamente después de la mayoría de los ensayos son permanentes. Noam Kitrey es urólogo en el Centro Médico Sheba en Israel y trabaja con el grupo que investigó por primera vez la terapia de ondas de choque para la DE en 2010. Hace poco, él y sus colegas recopilaron datos que muestran que después de dos años, los beneficios de la terapia con ondas de choque pueden no ser permanentes en todos los hombres.

Su trabajo también se suma a las evidencias de que el enfoque sólo puede ser útil para los tipos de disfunción eréctil leves. "Los resultados de nuestro estudio demuestran que el efecto positivo del tratamiento con ondas de choque disminuye con el tiempo. Aproximadamente la mitad de los pacientes mantienen la respuesta después de dos años.

Los pacientes con disfunción eréctil más grave pierden el efecto positivo incluso más rápido", dice Kitrey. En Estados Unidos, la terapia de ondas de choque para la DE no está aprobada por la FDA, y los pacientes deben inscribirse en ensayos clínicos si quieren probarla. El problema es que muchos dispositivos ya se anuncian como terapia de ondas de choque, aparte de esos estudios. "Pero [esos no] son para terapia de ondas de choque en absoluto.

Estos dispositivos pueden producir algún tipo de vibración y es posible que puedan ayudar a un individuo en particular", dice Shubham Gupta, profesor asistente de urología en la Universidad de Kentucky. "Sin embargo, su uso no está respaldado por evidencia sólida. Si no hay suficientes datos, probablemente no sea razonable ofrecer terapia de ondas de choque fuera de los ensayos clínicos en este momento". Sin embargo, Gupta espera que la terapia de ondas de choque cambie el juego en el tratamiento de la disfunción eréctil durante la próxima década, pero sólo si los científicos logran diseñar protocolos de tratamiento rigurosos, y tal vez únicamente para un número restringido de hombres.

Para pasar a la siguiente etapa y entrar en un mundo en el que esta terapia se pueda prescribir de forma rutinaria requerirá de más ensayos al azar y multicéntricos que sigan a los pacientes a largo plazo. Mientras tanto, se espera que las investigaciones de otras terapias incluso más experimentales, como la terapia con células madre, le sigan proporcionando a los hombres una amplia gama de opciones para recuperar el control de su vida sexual en el futuro.

(Fuente: Infobae -  Publicado originalmente en VICE.com)
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