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Investigan a la madrastra que mató a Gabriel Cruz por la muerte misteriosa de su hija hace 20 años

12/03/2018 09:48 hs
Ana tenía 4 años cuando cayó de un balcón de su casa en 1996. El caso se cerró entonces como "muerte accidental". Pero hay dudas.

España está conmocionada por la muerte del pequeño Gabriel Cruz, el nene de 8 años por cuyo crimen está acusada su madrastra. Ahora, se empiezan a conocer detalles escalofriantes de esta historia.


La acusada, Ana Julia Quezada, tenía una hija. A los cuatro años, la nena falleció al caer de un balcón. En ese momento, el caso se cerró como una muerte accidental. Pero hoy todo se resignificó y aparecen nuevas sospechas.


Quezada ya tenía una hija en la República Dominicana cuando llegó a España. Se llamaba Ana y, a sus dos años, la mujer regresó por ella y se la llevó a vivir en Burgos.


La pequeña tenía cuatro años cuando, en 1996, se precipitó por una ventana interior de la casa desde un séptimo piso. Murió en el acto. En el momento del accidente, estaba también una segunda hija de la mujer, Judith, que hoy tiene 24 años y sigue residiendo en Burgos con sus padres.


Estos últimos días se vio a Judith en las Hortichuelas, apoyando a su madre y a los padres de Gabriel. La muerte de la hija de Ana Julia se cerró en su momento como accidente, tras una investigación de la Policía Nacional. Pero ahora, tras la detención de la mujer por su implicación en el crimen de Gabriel, la Policía Nacional decidió revisar ese sumario.


Según el informe policial al que accedió el diario El Mundo, todo ocurrió el 10 de marzo de 1996. El padre adoptivo de la niña declaró a la Policía que a las 7.30, cuando se levantó, se asomó a la habitación de sus hijas y comprobó que la mayor no se encontraba en la cama, por lo que se dirigió al cuarto donde jugaban las chicas y observó que la ventana de doble hoja y que da acceso al patio interior de la ventana estaba abierta.


A través de la ventana, vio a su hija "tendida en el suelo del patio". Según su testimonio, el hombre bajó rápidamente al primer piso a través del cual se accede al patio y como no tenía la llave rompió la puerta delante de los efectivos de la Cruz Roja a los que había llamado para tratar de reanimar a la nena.


El mismo parte policial describe que cuando llegaron los efectivos policiales comprobaron que "en el interior del patio de luces de la vivienda se encontraba muerta en posición decúbito supino con los brazos y las piernas flexionadas y abiertas, el cuerpo de una niña como de unos cuatro o cinco años, que vestía pijama color blanco con rayas color rosa, situada como a unos tres metros de la pared, y próximo al cadáver un muñeco de peluche de color azul, de los llamados ciempiés, observando cómo la ventana del piso séptimo se encontraba abierta".


Hacía días que las redes sociales ardían con menciones e informaciones variadas sobre el accidente de Burgos y la implicación de la sospechosa en el suceso. Había versiones dispares, pero los vecinos de la calle del Camino Casa La Vega 41 recordaban bien a la mujer. Fue en ese inmueble donde sucedió lo que hasta ahora parecía un accidente.


Este lunes, el propio ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, confirmó el suceso, agregando que no sólo se lo va a revisar sino que se pretende reconstruir con detenimiento todos los pasos de la mujer en España, desde que llegó de la República Dominicana.


Se sabe ya que, en sus primeros tiempos en Burgos, la mujer trabajó en un club de alterne de donde fue "rescatada" por un camionero que se enamoró de ella. Este hombre es el que a día de hoy sigue viviendo en Burgos, junto con Judith, intentando recomponerse al impacto emocional de los últimos acontecimientos.

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