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Alacranes: cómo llegaron a la Ciudad y consejos para evitar su ingreso a los hogares

17/01/2017 06:43 hs
Especialistas explican cómo evitar la presencia de estos arácnidos luego de que un nene de 5 años fuera picado.
Un niño fue picado por un alacrán en Palermo y tras cuatro paros cardiacos milagrosamente sobrevivió. El caso despertó alarma en toda la ciudad de Buenos Aires y alrededores. Cómo evitar la proliferación de estos arácnidos venenosos.

 

¿Cómo llegaron los alacranes a las zonas urbanas? Especialistas afirman que llegaron a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires desde que se realizaron las obras de construcción de la línea A de subte a principios de siglo pasado, ocultos en los durmientes del tren.

 

Sergio Rodríguez Gil, especialista adjunto del CONICET en arañas y escorpiones, que indicó que el escorpión es un antiguo habitante de la Capital Federal.

 

Los alacranes viven también en Córdoba, La Rioja, Tucumán y en la zona de la Mesopotamia. La especie que picó al chico en Palermo se conoce como Titius Trivittatus, una de las más agresivas y peligrosas.

 

"Vienen por las cañerías y cloacas y aparecen por las rejillas, piletas, bañaderas y palieres y son capaces de trepar a gran altura un 7º u 8º piso porque tienen uñas", señaló Rodríguez Gil en diálogo con Diario Popular.

 

¿Cómo evitar que ingresen a los domicilios?

 

Según especialistas, existen varias formas de impedir que los alacranes se cuelen en hogares y edificios, que van desde la higiene y limpieza cotidianas hasta la fumigación de los recintos.

 

"La fumigación es relativamente efectiva, sobre todo para las cucarachas, pero la limpieza y la higiene son fundamentales para evitar accidentes", afirmó el doctor Carlos Damin según Télam.

 

El investigador del Conicet y experto en sistemática de escorpiones del Museo de Ciencias Naturales Andrés Ojanguren puso el foco en evitar la humedad y las filtraciones de agua por rejillas y tuberías, vías de ingreso de estos invertebrados venenosos.

 

"En épocas veraniegas, con mayor humedad, sumado al caudal de lluvias, los espacios donde viven esos insectos de la familia de los arácnidos se inundan y esa es la causa de su aparición en la superficie, ya que suelen ingresar a través de rejillas, cañerías, cloacas, cables de luz y todo lo que conecta con el subsuelo de la ciudad", afirmó.

 

En lo que va de 2017 ya murieron dos niñas a raíz de una picadura de alacrán: Isabella Orellano, de cuatro años y oriunda de Villa María, e Isabella Sánchez Quevedo, de siete años, quien fue picada en Villa Carlos Paz.


En tanto, Tobías, de cinco años, todavía lucha por su vida después de haber sido picado la semana pasada por un alacrán en su casa del barrio porteño de Palermo Soho.

 

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