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Violeta Urtizberea: actriz por decisión propia

30/08/2012 07:19 hs
Le alcanzó una segunda intervención en una producción de Sebastián Ortega para demostrar cómo pude hacer brillara un personaje secundario. Violeta Urtizberea se luce con Gaby en Graduados y dice que no se le parece en nada.
Nota extraída de la revista Mia

Hija de artistas, supo que quería ser actriz a los 8 años y comenzó su carrera en Magazine For Fai, un ciclo de televisión creado por su padre, Mex Urtizberea.
Más tarde, el público la empezó a reconocer por sus papeles en Lalola y Enséñame a vivir, la tira que protagonizó junto a Pablo Rago por Canal 13.

Hoy, Violeta Urtizberea es la elegida de la gente por su gran actuación en Graduados, el éxito del prime time de Telefe.

Además, protagoniza dos obras de teatro: Isósceles (junto a Dolores Fonzi) y A dónde van los corazones rotos, en el Centro Cultural Rojas.

-¿Decidiste ser actriz porque venís de una familia de artistas fue por tu propio impulso?
-Sin ningún lugar a dudas tomé la mejor decisión. Es loquísimo lo que pasó porque mi mamá dejó de actuar a mis 10 años y empezó la carrera de trabajadora social. Desde ese momento, ejerce su profesión y es feliz con eso. Ella dejó de actuar porque no lo vivía del todo bien, le angustiaba un poco no tener todos los meses un ingreso fijo. Cuando terminé el secundario, ella me sugirió que, además de estudiar teatro, entrara en una universidad para tener una segunda opción, más que nada por experiencia propia.

-¿Y por qué elegiste psicología?
-Creo que porque hice terapia desde los 11 años. Mis papas no querían que fuera, pero no me importó. No sé qué fantasía tenía, me imaginaba que iba a poder hablar de mis angustias, mis miedos y me divertía pensar que alguien me iba a prestar atención sólo a mí. Supongo que por eso, decidí arrancar con esa carrera, pero al poco tiempo pudo más mi pasión por el arte. Para mí, la actuación es algo distinto que lo que era para mi mamá, yo jamás la sentí como una carga.
Vengo de una escuela de teatro lúdica, en la que siempre me inculcaron pasarla bien y disfrutar de lo que uno hace, entonces, no me enrosco nunca, no tengo "el arte del padecimiento'

 -¿De chiquita eras muy sensible?
-Era tremendamente sensible, más que nada, muy dramática. Sentía que el mundo se me venía abajo, lloraba y me angustiaba. Mis viejos obviamente me contenían, pero la terapia me enseñó mucho, ya que considero que tengo buenas herramientas como para poder ser más analítica.

-¿Dónde surgió, entonces, todo tu humor?
-A mí no me gusta ser dramática, entonces, siento que hubo un momento en que mi cabeza hizo un click y me dije: "¿Quiero ser una persona sufrida, que llore un día entero y se mire al espejo disfrutando del llanto?'.' Elegí que no y vivo huyendo de eso. El humor es una manera de romper con esa situación, de salir de un momento triste y tenso. Obviamente, me angustio y no todo; el tiempo estoy de diez, pero creo que no vale la pena que-' darse en la postura de víctima.
Uso el humor para desdramatizar y siempre ir para adelante. La vida es una sola y hay que disfrutarla. Parece una frase hecha, pero realmente lo pienso así.

-¿Qué tiene Gaby de Violeta?
-Casi nada. Me veo muy poco identificada con Gaby. Probablemente hay algo de mis gestos y de mis modos que tendrán que ver, pero de personalidad nada. Incluso la parte más divertida de actuar es hacer algo que no tenga nada que ver con uno y muchas veces me desquito con todo lo que a mí me pueda llegar a parecer criticable de una persona y así puedo entender más a la gente. Gaby es torpe y muy inocente, se lleva pésimo con su hermano y no se banca las críticas de sus padres. Yo soy todo lo contrario.

-¿Cómo fue volver a trabajar con tu papá?
-Raro. Cuando me convocaron para Graduados no se sabía todavía quién iba a hacer el personaje que hace mi viejo y, al mes y medio, me contó él mismo que lo habían llamado.
La verdad es que al principio no estuvo bueno, no quería saber nada, porque fui yo la que eligió dejar de trabajar con él y realmente fue toda una decisión.
Me parecía que su presencia en la tira me iba a inhibir, sentía que no iba me hacía ruido.
No voy a negar que muchas veces quisiera que no estuviera, pero somos adultos y nos amigamos con esta situación porque nos tratamos como pares.

-¿Te gustaría llevar tu carrera liada el camino que hizo tu papá?
-No, para nada, no me veo conduciendo programas ni como panelista, creo que no sirvo para hacer eso. La gente a veces piensa que no tengo filtro y que soy muy caradura, pero cuando soy yo misma, me da vergüenza exponerme y eso es justamente lo que me gusta de la actuación, componer personajes y no tener que ser yo misma.

-¿Cómo te llevás con la exposición y la fama?
-Lo que pasa con Graduados es muy fuerte porque lo ve todo el mundo y en la calle me reconocen más que nunca. Nos pasa a todos los que trabajamos en la tira. Yo no tengo una mala relación ni con la prensa ni con la fama porque nunca fui perseguida por un fotógrafo, tal vez porque no tengo una vida que interese demasiado. Nunca estuve involucrada ni salí con nadie famoso, entonces, eso también hace que mi vida personal se vuelva menos atractiva y eso me gusta.

-¿Estás de novia?
-Sí, hace casi dos años y estamos conviviendo. Es la primera vez que convivo con alguien, pero sentí que tenía que jugarme y dar el paso, porque mi novio es una persona muy divertida y alguien muy ameno para estar, cero peleador, celoso y conflictivo. La paso muy bien con él, es un tipo muy reflexivo, también tiene varios años de análisis y si le decís algo, lo entiende y pocas veces discutimos, casi nunca.

-La pareja se completa con una mascota ¿cómo es?
 -Francisca, la perra, es la estrella de la casa. La adoptamos como un proyecto de pareja y recomiendo tener animales a las personas que conviven porque descomprime mucho. Estamos completamente hipnotizados con ella.

-De Graduados hasta A dónde van los corazones rotos el nivel de humor va disminuyendo y predomina el drama, ¿cómo manejas la energía en cada rol?
-Tengo que bajar mucho la energía.
Por lo general, llego cansada a hacer la obra y eso me sirve, siento que la energía sale de un lugar extraño y eso !e suma mucho a un actor, por lo menos en m; caso porque me da más sensibilidad, estoy menos maniaca y para esta obra me sirve mucho. Igualmente, cuando llego al teatro necesito quedarme un rato en silencio y bajar tres cambios.

-¿Te queda tiempo libre? -Muy poco, pero cuando lo tengo, me gusta mucho consumir, comprarme ropa y libros. No me da culpa gastar plata cuando estoy trabajando mucho, lo tomo como un premio al cansancio, a mi laburo.

Uno nunca sabe lo que va a pasar con la vida mañana, entonces creo que hay que disfrutar en la medida en que cada uno pueda.

-Decís: "no sé si mañana vamos a estar": ¿le tenés miedo a la muerte?
-Me agarró miedo últimamente. Si bien soy chica, tuve esa cosa adolescente de sentirme
inmortal, pero ahora hay más casos de gente que se muere joven y me da pánico.
-¿Seguís dando clases de teatro? -Sí, hace cinco años que doy clases y es un espacio que disfruto porque no necesito que alguien me convoque y trato de conservarlo porque es una fuente de dinero y de trabajo cuando no estoy haciendo otras cosas. En este momento, es caótico porque corro mucho pero sinceramente me encanta hacerlo, jamás la pasé mal y eso es importantísimo.

-¿Pensás en formar una familia?
-Es algo que está rondando en mi cabeza, pero todavía, no es el momento.

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