Se trata literalmente de extraer la caca de una persona y colocarla en otra. Aunque suene asqueroso, su creador dice que este procedimiento médico puede salvar vidas. Y, aunque no lo creas, está dando vueltas desde fines de los 90.
El Dr. Alisdair MacConnachie es quizá el único médico en el Reino Unido que ha practicado este tipo de transplante. Afirmando que es un tratamiento comprobado –cosa que muchos dudan- así es como funciona: a un paciente se le suministran antibióticos la noche anterior al "tratamiento" y luego se le dan píldoras para controlar la acidez estomacal. A la mañana siguiente viene un donante y deja su regalito. El donante es generalmente un pariente cercano que come los mismos alimentos que el paciente. Luego se toma una muestra de 28 gramos de caca y se la mezcla con agua salada en una licuadora.
A esta altura ya estás pensando que es un método rechapa, pero todavía falta lo más interesante, por decirlo de alguna forma. El fluido obtenido se vierte a través de un filtro de café para producir un compuesto muy acuoso. Y luego, la peor parte, se inserta un tubo en la nariz del paciente que va hasta el estómago. Por allí se le echa el líquido.
Aparentemente el procedimiento es un tratamiento "comprobado" para una infección originada por la bacteria clostridium difficile, cuando todo lo que se probó no dio resultado. Cuando una persona toma demasiados antibióticos, todas las bacterias "buenas" de los intestinos a veces son exterminadas. Esto permite que la clostridium difficile se multiplique rápidamente, causando una infección que provoca diarrea y puede ser fatal. Entonces se prescriben más antibióticos, pero si éstos no funcionan el último recurso puede ser el transplante fecal.
El Dr. MacConnachie dice que el procedimiento es efectivo. Lo que no se sabe bien es si el resto de la comunidad científica piensa lo mismo.


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Comentarios
hace años que como mierda
Chau a la mafia de los medicamentos.