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Director: Samuel "Chiche" Gelblung
jueves 17, mayo 2012
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Hace 2 meses |

¡Rompé, Pepe, rompé!

Nueva terapia para liberarse del estrés destrozando cosas a palazos, trompadas o patadas voladoras, un lujo para niños ricos que tienen tristeza.
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rompe-pepe-rompe
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La iniciativa partió de un grupo de jóvenes estadounidenses que decidió ofrecer a sus compatriotas la posibilidad de descargar tensiones. Le llaman "terapia del estrépito" y el éxito fue inmediato, ya que prestan un servicio que suele ser negado: destruir vajillas, botellas, jarrones y hasta pantallas de computadoras por el mero placer de destruir algo y "combatir el estrés".

La empresa se llama Compañía de la Destrucción ("The Destruction Company"), tiene su sede "en alguna parte de Nueva Jersey" y pone su servicio a disposición de quienes "desean romper cosas de forma segura",  orientando su publicidad a los más adinerados de los EE.UU. Sólo se puede participar por invitación y barato no es, sobre todo por el blanco de los caprichos destructores: algunos eligen destrozar Ferraris, pantallas planas o netbooks a estrenar.

No sólo funciona en los EE.UU., en España también se consigue. "Esto está pensado para gente normal, no para los vándalos, los vándalos ya hacen de vándalos en la calle", explica al borde del clasismo Javier Talavera, gerente de Crash Therapy, que opera en Valencia.

A diferencia de sus colegas yanquis, la empresa administrada por Talavera no hace culto del secretismo. "La gente viene y se desahoga, se deja los problemas aquí", explicó el pícaro empresario. Dice que los "pacientes" usan ropa de seguridad, cascos, guantes y polainas para cubrir el calzado. En el video podemos ver cómo, antes de hacer estallar una botella, se parapetan y bajan sus viseras. Entre las cosas a destruir hay de todo y, según cuenta, algunos llevan sus propios objetos.

Debe haber unos cuantos portarretratos, por ejemplo, con la imagen de ex parejas, jefes insoportables o políticos desgraciados. Pero de eso no se habla. La idea es reventar un par de artefactos y salir de la sala de destrucción más relajado, y silbando bajito.

Comentarios

Cualquiera
Cualquiera, hace 2 meses

jaja, son malisimas las minas rompiendo, tienen miedo, no rompen nada. cualquier cosa. eso no libera stress.

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