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La Justicia busca a un automovilista que atacó a un colectivo a palazos

08/04/2019 21:48 hs
Ocurrió en el cruce de la avenida Pueyrredón con la calle Tucumán, en el barrio porteño de Once.

"Vos no tenés que andar por ahí", respondió el chofer del colectivo que el hombre acababa de violentar. Se lo dijo después de que el agresor le gritara "sacá foto gordo ortiba, gordo ortiba". Ocurrió sobre la avenida Pueyrredón, cerca de la intersección con la calle Tucumán, en el barrio porteño de Once, en un nuevo capítulo del "relato salvaje" de no ficción. Se desconoce cómo se suscitó este nuevo hecho de violencia vial, que se viralizó justamente horas después de que circulara el video de otro conflicto en la vía pública: el enfrentamiento entre el taxista y el automovilista en Villa Urquiza.

 

La génesis es una discusión de tránsito. El conductor de una Renault Captur de color gris detuvo su vehículo delante del colectivo, se bajó y agarró de su baúl un palo de madera. Primero insultó al chofer, después le pegó con su mano al espejo retrovisor del lado del conductor, luego arremetió con el palo al vidrio: los restos llegaron a ingresar al ómnibus. Después, con serenidad e impunidad, caminó por el frente del colectivo para destruir el otro espejo. Finalmente, sin modificar su paso, volvió a depositar el palo en su baúl y se marchó sin mirar atrás. La violenta escena quedó registrada en el celular de uno de los pasajeros.

 

Se labraron actuaciones caratuladas como daño con intervención de la Fiscalía N° 12 a cargo de la doctora Daniel Dupuy. El magistrado interventor dispuso informe de dominio y el relevamiento de las cámaras en el lugar.

Fuentes policiales informaron que se hizo una causa de oficio: se lo identificó en base a la patente y la fiscalía porteña solicitó que hoy le eleven el expediente. A su vez, este medio accedió a los registros y encontró que una mujer de nombre Marina Patricia T. es la dueña del vehículo que conducía el agresor.

 

El automóvil acumula 78 multas en el ámbito de la Ciudad de Buenos Aires. Su deuda es de un total 165.315 pesos en virtud de 63 multas de 2.140 pesos por estacionar en un lugar prohibido, de forma indebida o antirreglamentaria. En los registros, las direcciones son de la avenida Córdoba al 2500 y 2600, a la altura de la avenida Pueyrredón y precisamente a tres cuadras de donde sucedió la agresión al colectivo. Sus otras multas son nueve de 1.070, una de 1.605, otra de 6.420 por estacionar en áreas peatonales y cuatro de 3.210 por exceso de velocidad y por circular en zonas o carriles prohibidos.

 

En la provincia de Buenos Aires, tiene en vigencia seis multas. Cinco son por no respetar límites reglamentarios de velocidad previstos y el restante por no respetar luces de semáforo o barrera de paso a nivel. En total, ascienden a un monto de 30.360 pesos, que si se les suma los 165.315 pesos del área metropolitana, acumula un total de multas de 195.675 pesos.

 

Sucedió el último sábado en la calle Planes al 700, en el barrio de Caballito, a pocas cuadras del Parque Centenario. Surgió a raíz de una incidencia por un vehículo que estaba obstruyendo un garage. Hacia allí se dirigió una oficial de la Comisaría Vecinal 6B de la Policía de la Ciudad. El dueño de la vivienda le manifestó al personal policial que una mujer tenía estacionado su automóvil, un Ford Fiesta, en la salida de su garage. Al comprobar la veracidad de sus dichos, la oficial procedió a invitarla a moverlo.

 

La mujer, una argentina de 51 años de profesión médica, no quiso correrlo y se puso violenta. La oficial solicitó apoyo. Llegó al lugar de los hechos el Jefe de Servicio, quien volvió a pedirle que corra el vehículo. La mujer entró en cólera: se subió al auto y en un acto de nervios y furia atropelló, una y otra vez, al inspector de la policía. La detuvieron y solicitaron la asistencia del SAME para la imputada y para el Inspector principal.

 

Un médico del Hospital Durand acudió para revisar a los involucrados. Le diagnosticó "crisis nerviosa" a la mujer y "traumatismos y escoriaciones de pierna izquierda" al oficial, sin traslado. El inspector fue enviado al Hospital Churruca para los controles de rigor, donde se lo diagnosticó finalmente con un esguince de rodilla izquierda. A la imputada no la detuvieron porque no pudieron certificar las lesiones del personal policial: la citaron a la sede de la Fiscalía N° 26 a cargo del doctor Luis Arnaudo en un caso que fue caratulado como resistencia a la autoridad y lesiones. A su vez, se labró infracción municipal.

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