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Cristina en versión Maduro y el puente entre Carrió y el teñido Durán Barba

04/03/2019 10:30 hs
¿Incide la muerte de Franco Macri en la campaña? Desconcierto en el PJ con Lavagna.
Ignacio Zuleta
Por Ignacio Zuleta
Por Ignacio Zuleta

El factor humano

La muerte del padre del Presidente despertó los demonios más oscuros de la inquina política, inevitables en momentos de campaña y una oportunidad para los maquiavelos de cabotaje: ¿incide en el camino electoral de Mauricio Macri esta desgracia familiar?



La especulación ocupa en estas horas a los campañólogos del oficialismo, que dedicaron la última semana a cerrar una tanda de  concentrados en los vecinos de la región metropolitana - Capital y GBA. El resultado preliminar pone la mirada en el hecho de que todas las noticias sobre la muerte de Franco destacan las diferencias que tuvieron mientras éste vivía. En el "negativo" de Mauricio siempre pesó esa relación, al punto de que Néstor y Cristina acuñaron, hace algunos años, la frase "Mauricio, que es Macri" para proyectar sobre el hijo, entonces candidato, la leyenda negra de Franco como empresario de la patria prebendaria.


Muerto Franco, se disipa esa sombra que Mauricio logró superar. Quienes analizan la prosperidad electoral de Macri desde 2005 ponderan que su crecimiento se basó sobre el descenso del "negativo" de su imagen, que surgía de la opinión de quienes decían que nunca lo votarían. En ese pasivo, lo más gravoso era la identificación con el padre muerto. Esa ficción de que podían ser lo mismo es otra de las zonceras argentinas, pero quienes la creyeron, ahora tienen la oportunidad de revisar su prejuicio.


Primera misión: fidelizar al producto Macri con el público 2015/7

En ese análisis del resultado de los que administra el español Roberto Zapata en el equipo de Jaime Durán Barba, el examen del negativo se ha puesto en el centro de las preocupaciones. El cruzamiento de los negativos - "nunca lo votaría" de Macri y de Cristina Kirchner- con las marcas de una y otro en intención de voto, genera un espacio más grande para crecer en el caso de Macri que en el de Cristina. Ella, según esos análisis, parece llegar a un techo, en el que se juntan las dos curvas sin muchas posibilidades de agrandar. Estas conclusiones, provisorias como todas las que se discuten en estrategia electoral, se basan en el análisis cualitativo de los resultados, más que en los números. Ahondar en lo cualitativo permite aventurar alguna modificación en el voto, que parece clavado según los tres tercios que domina en todos los análisis desde hace más de dos años. El camino para mejorar ese escenario tiene varias etapas.


La primera es fidelizar al producto Macri en el electorado que lo apoyó en 2015 y 2017. El objetivo es retener a quienes se dicen desencantados de la gestión de Cambiemos, antes de salir a buscar el crecimiento de la base. En esa faena surgen los beneficios de argumentos como la condena al régimen de Maduro en Venezuela, y el romance con el interino Guaidó, que se vareó el fin de semana por Buenos Aires como un hombre más de Cambiemos. En el público fiel a Cambiemos la consigna Venezuela garpa bien.


Carrió y los vasos comunicantes con "tu socio teñido"

Estas conclusiones las tienen ya en la mesa chiquitísima del Presidente, que este domingo fatigó los Whatsapp en nombre de Macri por las condolencias, y pidiendo que respetasen la intención que el sepelio de Franco se restringiese a la familia. Gerardo Morales discutió esas conclusiones con Macri en Olivos y también recibió esas percepciones Elisa Carrió.


La jefa de la Coalición sostiene un contencioso irreconciliablecon Durán Barba, pero mantiene vasos comunicantes con su equipo. Es otra prueba de su costado racional, que desmiente las leyendas que buscan descalificarla. En las últimas horas le abrió las puertas de su oficina en el Instituto Hannah Arendt al principal asistente del ecuatoriano, Santiago Nieto. Estuvieron dos horas reunidos y analizaron los cursos de la estrategia electoral. No es la primera vez que se ven, aunque ella no resigna sus reproches a Durán, "tu socio teñido", como le dice a Nieto. Esa relación explica mucho del tinglado discreto de Cambiemos. Un cóctel Carrió+Durán Barba es difícil de contrastar en una pelea política que se libra en un sistema de instituciones débiles, partidos deshilados y personalidades fuertes.


La traición de los hombres fuertes

Ese sistema obliga a revisar la manera de mirar la política. El análisis político lucha desde hace siglos por establecer alguna norma o ley que regule, explique, y permita vaticinar el rumbo de la vida pública. Ha sido una manera de ordenar el caos de las pujas de intereses o de ideas, y de mitigar el efecto despiadado de la voluntad de poder. Es el sistema vs. el factor humano.


En la Argentina de hoy, si se concentra el análisis en el sistema, no se entiende nada. Pero menos si se busca la respuesta en los hombres que protagonizan la política. ¿Alguien puede explicar por qué Juan Schiaretti no es candidato a presidente por el peronismo? Es el gobernador de la segunda provincia de la Argentina, va por su tercera elección con chance de ganarla. Tiene una gravitación clave en la liga de gobernadores.


Sin embargo, se aparta de la pelea nacional y deja a su partido enredado en la puja entre cristinistas y anti cristinistas que plantea Cristina Kirchner, que no gobierna ninguna provincia y es senadora por la minoría, después de perder las elecciones de 2017 frente a Esteban BullrichLa negativa de Schiaretti explica la crisis del peronismo. Su hombre más fuerte se bajó de la pelea por el poder, porque poder hay uno solo, el poder total, no el de un municipio o una provincia.

Fascinaciones inexplicables

Otra: ¿alguien puede dar una explicación a la fascinación de Emilio Monzó por la diplomacia, que lo lleva a hacer campaña por una embajada? Ejerce el tercer cargo en la sucesión presidencial -preside la Cámara de Diputados-, hay billetes de curso legal que llevan su firma, con lo cual ya pasó a los libros de historia. Y dice que se quiere ir porque no le dan un papel en el libreto político del gobierno. O su ambición de poder es insaciable, o hay que buscar alguna razón en la oscuridad del factor humano. Siendo uno de los hombres más fuertes de Cambiemos, se baja de la pelea. Con lo que él tiene, Alberto Balestrini fue vicegobernador de Buenos Aires; ni qué decir de Alberto Pierri, que ocupó ese mismo cargo durante diez años sin un instante de arrepentimiento.

Ahora manda a decir que no se va del cargo hasta diciembre, después de anunciar que se iba a mitad de año, para que sus hijas pudieran ir al colegio en Madrid cuando allá comienzan las clases. En el viaje a la India con el Presidente, algo debieron decirle para que congelase su pasión por las relaciones exteriores. A Ramón Puerta, hoy embajador en España, sí le dijo algo Macri: "Aguantá hasta octubre".


El ex presidente y ex gobernador de Misiones ha dicho que está dispuesto a volverse cuando antes por razones personales y políticas. Las primeras quedan limitadas a su propio factor humano, las políticas merecen también atención. Puerta se siente comprometido en la promoción de una candidatura de Roberto Lavagna a la presidencia, sin que eso implique perder la  con el gobierno. Después de todo, en 2015 fue a elecciones con el Frente Renovador de Sergio Massa, en una martingala misionera que aportó números para que Macri ganase la presidencia.

El temor a Cristina, la cuarta causa de la crisis

Esta adhesión a Lavagna está en línea con el sistema de pertenencia de Puerta, que es el duhaldismo, y la comparten sectores del gobierno y del peronismo, para quebrar la polaridad Macri-Cristina. Es la mirada de sectores que expresan a los inversores, que temen que aún ganando Macri su reelección, si Cristina sale segunda, le hará imposible la gestión a la cabeza de un peronismo que terminará unificado en un eventual ballotage. Ella ya avisó que "esta deuda no se puede pagar" en dos discursos en el Senado, con lo cual prepara un escenario que de ganar, podría ir a un nuevo default.


Una tentación para el peronismo esto de gobernar con déficit cero - o parecido a cero - y en default de la deuda. Un paraíso para quedarse 20 años. El Macri que ganase la reelección en octubre, quedaría frente a una Cristina poderosa y él arrinconado en un Congreso en el cual Cambiemos seguirá en minoría, y con su mandato con fecha de vencimiento en 2023. Esto repetirá los recelos de los inversores, en las elecciones de 2017 y 2019, a que Cristina siga con poder. Ventilar la chance de Lavagna, en esa percepción, busca dividir al peronismo, para que se licue no sólo la chance de ganar de Cristina. También para generar la posibilidad de que un peronismo sindicado en Lavagna sea la segunda fuerza. Una fuga hacia adelante, pero necesaria para ordenar de alguna manera el futuro, porque en 2023 Macri no tendrá reelección, Cristina tendrá 70 años y Lavagna 81. El Presidente dijo que la crisis vino por tres factores, la sequía del año pasado, el  del dinero de los emergentes al país de Trump, y la causa de los cuadernos, que acojonó al capitalismo mundial sobre sus socios argentinos. Le faltó mencionar esta cuarta causa, la sombra de Cristina, a quien llaman, para descalificarla, la "Madura", no por la edad sino para identificarla con el mandamás de Venezuela.


Todos los peronismos miran a Lavagna

Todos los peronismos miran a Lavagna, aunque sea de reojo, pero no saben que hay detrás de su sonrisa. El PJ oficial, que se referencia hoy en el Instituto Patria, le encargó a José Luis Gioja la misión de sacarle a Roberto alguna definición cuando estuvo en su provincia para la Fiesta del Sol. En la última reunión del partido los decepcionó: "Le pregunté qué iba a hacer, me miró, siempre rodeado de la mujer y del hijo, y sonrió sin responderme. Yo no sé dónde están las ganas de ese tipo", dijo Gioja. De paso, el partido hace este jueves el Congreso Nacional para aprobar alianzas. Será en el estadio de Ferro y habrá además un pronunciamiento estridente contra los decretos de reforma electoral que firmó Macri durante el verano. El reproche principal es al reemplazo de las actas de apertura y cierre más las certificaciones originales de los fiscales, que son las que permiten el cotejo de la documentación en la Justicia para el escrutinio definitivo, por un acta como único documento original de la votación, que será transmitido a los centros de cómputos.


Los jueces electorales y el peronismo, como se contó en este diario, rechazan esta modificación. El gobierno está dispuesto a dar marcha atrás, pero no en el nuevo sistema de recopilación de datos en las mesas, que se harán desde más de 20 mil escuelas, para acelerar el escrutinio provisorio con escáneres y notebooks, y un sistema que ya se compró. "No hay decreto ahí - me dice Adrián Pérez, responsable en el gobierno de las elecciones - está dentro de nuestra competencia. Lo único que está en duda es si hay certificado impreso o a mano. Que supongo que lo va a determinar la Justicia. Pero el cambio en el sistema de transmisión va para adelante".






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