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Facundo Arana y el desafío con Javier Calamaro de llevar el rock al Aconcagua: "Nos preparamos durante nueve meses"

04/12/2018 17:00 hs
El actor y el cantante viajaron a Mendoza a escalar la montaña más grande de América y preparan el festival Aconcagua Music.

El 6 de marzo Javier Calamaro se reunió con Facundo Arana para contarle que tenía el proyecto de hacer el Aconcagua Music. Después de haber cantado dos veces bajo el agua -dentro de una cápsula subacuática-, el cantante acudió al actor, con sobrada experiencia: ya escaló tres veces el Techo de América, como se conoce a esta montaña de Mendoza cuya cima alcanza los 6.960 metros. Y 80 centímetros.


"Obviamente los dos sabíamos quién era el otro, pero no nos conocíamos personalmente. Y este proyecto me dio la oportunidad de conocer a un tipo extraordinario -le cuenta Facundo a Teleshow-. Nos hicimos muy amigos y acá estamos. Él, preparándose para empezar a subir mañana".


Javier y Facundo atienden el teléfono desde Plaza de Mulas, uno de los campamentos del Aconcagua. "Y en medio de un temporal de viento y nieve", advierten. La aventura comenzó el 23 de noviembre; desde entonces, recorrieron la montaña y vivieron experiencias inolvidables. El 10 de diciembre está previsto el regreso a Buenos Aires.


Mientras explica que él no subirá porque ya lo hizo en otras ocasiones y espera que Calamaro viva esa experiencia única, al actor se lo escucha agitado. Se lo adjudica a la altura y al cansancio de todo el recorrido hecho en estos días. "Acá el tiempo se pasa bastante rápido. La nieve hace que todo sea un poco más engorroso. Pero la verdad, la estamos pasando genial", destaca.


"La ventana que necesitamos para ir a la cumbre (esto es, las condiciones climáticas apropiadas para el ascenso), la montaña no nos la da este año, así que no vamos a poder ir. Pero ya hicimos todo lo que queríamos venir a hacer al Aconcagua. Si se daba lo de la cumbre era un gran regalo, pero igual ya estamos recontra satisfechos", explica Arana, quien junto a Calamaro estuvo en Plaza Francia y Confluencia, entre otros campamentos de aproximación.


Música sin huellas


"Cuando bajemos vamos a ver el resultado de todo esto, que estuvo buenísimo. Y es lo que vamos a proponer en el Aconcagua Music", dice Facundo sobre el proyecto que todavía no tiene fecha confirmada, pero que sería entre fines de febrero y principios de marzo.


En el medio de la montaña, entre caminata y caminata, Facundo y Javier disfrutaron de compartir momentos junto al músico Daniel Oroño. Allí, saxo y guitarra en mano, entonaron "Stand by me", de Ben E King.


Tengo un tipo del rock que está caminando la montaña, aclimatándose, que ya sabe en qué idioma habla el cerro, cuándo callarse y escuchar y obedecer", describe Facundo, mientras Javier habla del show que será "sin huellas".


En un principio la idea era tocar en el medio del Aconcagua. Sin embargo, al llegar así supieron que el mensaje que querían dar era el de cuidar el medioambiente. "Puede sonar cursi, pero la montaña respondió con su silencio. Y no lo ves hasta que estás acá... Así que decidimos que lo vamos a hacer afuera del parque", continúa Arana.


"Nuestra idea era una locura: nosotros (los músicos) llegaríamos en helicóptero. Pero vamos a hacerlo con respeto, y no hace falta convocar a toda la gente en la mitad del parque y que después quede todo sucio. Mejor, afuera", avisa Calamaro.


Desde marzo hasta noviembre Javier se preparó intensamente para escalar el Aconcagua. Jamás en su vida había hecho deporte. Y en nueves meses conoció casi 50 cerros. "Estoy esperando que pase esta tormenta de nieve, que está terrible, para que se abra la ventana y poder subir", se ilusiona el hermano de Andrés Calamaro horas antes de seguir con la aventura que comenzó hace tres semanas.


"No sé si es una locura en cuanto a dimensión, pero sí en cuanto a la belleza. No es algo que armamos sentados en un café: nos vinimos a la montaña, teníamos que vivir la experiencia", acota Arana, quien se quedará en Plaza de Mulas mientras el cantante asciende, acompañado por un equipo que lo supervisará.


De esta manera, Javier Calamaro cumplirá el sueño de llevar su rock a la montaña más alta de América, continente que supo conquistar hace más de 35 años cuando comenzó a tocar sus primeras canciones.

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