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Denuncian por abuso sexual al coordinador de los campamentos del colegio de Vélez Sarsfield

04/10/2018 18:27 hs
"En un momento de la noche me desperté porque sentí que alguien me estaba acariciando las piernas".

"En el viaje de ida a Misiones, me quedé dormida en el descanso de la escalera del micro y Roberto me llevó hasta uno de los asientos de la planta baja para que duerma más cómoda. En un momento de la noche me desperté porque sentí que alguien me estaba acariciando las piernas y los labios con sus dedos, era Roberto aprovechándose de la situación. Yo no hice nada porque tenía mucho miedo y todos dormían, incluso yo hasta ese momento. Era muy chica y tampoco era conciente de lo que estaba pasando".

 

Este es uno de los testimonios de las egresadas y alumnas del Instituto Dr. Dalmacio Vélez Sarsfield que se presentaron en esa escuela, perteneciente al club de Liniers, con una carta que recopila situaciones de abuso y acoso perpetradas en todos los casos, según señala ese documento al que accedió Clarín, por el coordinador contratado por el colegio para coordinar campamentos de sus estudiantes en distintos lugares del país.

 

Según confirmaron desde la Dirección General de Acceso a la Justicia de la Procuración General de la Nación, el 11 de septiembre pasado se tomó una denuncia a una joven por hechos ocurridos cuando era alumna del Instituto Vélez Sarsfield. Fuentes de esa dependencia confirmaron que la causa fue caratulada como abuso sexual simple. Esas mismas fuentes agregaron que un grupo de alumnas y ex alumnas de ese colegio se habían acercado previamente a la Agencia de Acceso a la Justicia para recibir asesoramiento.

 

"A nosotros nos decía que su miembro le medía 24 x 6", dice, en la carta presentada a la escuela, una alumna que terminó la secundaria en 2012. Otra que terminó de cursar en 2014 sumó su testimonio: "En Misiones una noche me dijo que cuando se fueran todos a dormir, vaya a su cabaña a dormir con él, para estar cómoda en su cama. No fui. No creí que fuera necesario porque era ahí donde se encontraba mi límite". Esa misma chica cuenta: "En un viaje corto en micro dentro del mismo campamento, donde todos dormían, él comenzó a hacerme "caricias" en la cara. Yo lo sentía, tenía los ojos cerrados pero estaba despierta, escuchaba y sentía todo. Esas caricias comenzaron a descender hasta llegar a mis tetas".

 

Un testimonio también de 2014 mismo año y en referencia a Roberto suma: "Empezaron los abrazos, los besos frecuentes en el cachete, me hablaba en el oído, me dedicaba canciones y hacía comentarios. Comentarios sobre mi cuerpo, sobre mis pechos, siempre había una ocasión para eso".

 

Desde la Dirección General de Acceso a la Justicia detallaron que la causa es seguida por el Juzgado Nacional Criminal y Correccional N°33 y la Fiscalía Nacional Criminal y Correccional N°7, y que se solicitó la intervención de la Dirección de Orientación, Acompañamiento y Protección a Víctimas (DOVIC) y la Unidad Fiscal Especializada de Violencia contra las Mujeres (UFEM). Al cierre de esta nota, fuentes de la UFEM aseguraron a Clarín que aún no habían recibido información de esta causa.

 

A la vez, fuentes del área de Legales del club Vélez Sarsfield, del que depende el instituto educativo, confirmaron a Clarín que un grupo de egresadas y alumnas presentó el documento a las autoridades. Esas mismas fuentes precisaron que, dado que al momento en el que el grupo de chicas presentó la carta se llevaba a cabo un campamento en Bariloche coordinado por el hombre denunciado, se decidió enviar al rector, Daniel Iudica, a que permaneciera con los alumnos a la vez que se separó al entonces coordinador del contingente de estudiantes. Todos los campamentos que estaban previstos durante lo que queda del año, de los que él estaría a cargo, fueron suspendidos.

 

Desde el área de Legales aseguraron que dos egresadas del instituto ya presentaron una denuncia judicial por los hechos referidos en la carta, y que hay dos menores de edad -todavía alumnas- a las que el club les brinda asesoramiento legal y asistencia psicológica. Según explicaron, esos mismos recursos fueron puestos a disposición de las egresadas. La presentación ante el instituto, a cuyo nivel secundario asisten unos 900 estudiantes, fue hecha por entre 15 y 20 ex alumnas.

 

Luego de que los testimonios de alumnas y egresadas se publicaran en redes sociales, las autoridades del instituto Vélez Sarsfield enviaron un comunicado a los padres de sus alumnos. En el texto, del 31 de agosto de este año, desde el colegio confirman que la institución comunicó los hechos denunciados internamente por sus alumnas a la Asesoría General del Ministerio Público Tutelar y le dio intervención al Area de Violencia de Género del club, creada este año. La madre de un alumno de ese colegio aseguró a Clarín que desde ese momento no hubo ninguna otra comunicación a la comunidad de padres por parte del instituto.

 

Ante la consulta de si algún empleado del instituto acompañaba los viajes coordinados por el acusado, las fuentes del área de Legales del club explicaron que en algunos casos sí y en otros no, y que en ningún caso anoticiaron al instituto sobre alguna escena de acoso o abuso. Respecto de si sus aptitudes eran supervisadas desde Vélez, las fuentes dijeron que no, y sumaron que esa supervisión tampoco existe en otros contratantes de su servicio. Esas mismas fuentes contaron que, dada la discontinuidad de los servicios que prestaba la empresa encabezada por el coordinador, veinte empleados del señalado como acosador iniciaron juicios laborales, de los que el club es solidariamente responsable: estiman en 5 millones de pesos el costo de esos juicios.

 

El club Vélez Sarsfield publicó un comunicado oficial en su sitio web luego de que Clarín difundiera el caso. En él afirma: "Los integrantes de la Comisión Directiva del Club Atlético Vélez Sarsfield -como autoridades y máximos responsables de todo lo que acontece en la Institución- queremos expresar públicamente a las víctimas de las situaciones denunciadas, a las familias de la comunidad educativa del Instituto, a nuestros socios y socias, y a la sociedad en su conjunto, nuestro absoluto compromiso para que se investiguen las denuncias y se castigue a quien o quienes sean encontrados responsables de cualquier delito que pueda haberse cometido".

 

La carta que detalla los hechos ocurridos durante los campamentos, firmada por "alumnxs y ex-alumnxs del Instituto Dr. Dalmacio Vélez Sársfield contra el machismo y los abusos de poder", sostiene: "No culpamos a los docentes ni a las autoridades de no haber podido dar cuenta de la gravedad de estas cuestiones, pero creemos que de no tomar cartas en el asunto, dejaría de ser una falta de conciencia por parte de la institución para ser abiertamente una omisión de la realidad que estamos planteando".

 

En la carta, las alumnas y egresadas exigen que se implementen talleres de Educación Sexual Integral en los que los estudiantes puedan formar parte del diseño curricular, y en los que los profesionales a cargo sean idóneos. El derecho a recibir Educación Sexual Integral existe desde 2006, pero se cumple muy escasamente. Según un estudio que publicó Clarín en marzo, sólo dos de cada diez alumnos de escuelas públicas y privadas de la Ciudad y el Gran Buenos Aires acceden a estos contenidos en el aula en forma habitual.

 

Fuente: Clarín

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