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Empujones, insultos y gritos: Bertuccelli dio detalles de la denuncia a Darín y lo liquidó

29/09/2018 08:01 hs
La actriz se tomó su tiempo, pero ratificó su denuncia contra su ex amigo y compañero

Valeria Bertuccelli volvió a la carga y explicó con detalles aquella denuncia que hizo hace tres meses contra Ricardo Darín por sentirse destratada, en el programa de Luis Novaresio por A24.

 

"La palabra destrato la dije tratando de ser suave aun cuando yo pensaba que lo que yo viví fue maltrato. Y él se agarró de esa palabra con manos y uñas, como diciendo "quizás no la mimé demasiado". Dije "desacuerdos artísticos" cuando fue mucho más violento", explicó la actriz en una extensa nota con la periodista Flor Monfort para Página 12.


"Hablé porque empecé a sentir que me pesaba lo que había pasado, que fue tema de terapia mucho tiempo, años. Desde que terminé el teatro este es un tema que me atravesó, no hablar me pesaba más que hablar, venga lo que venga", agregó como respuesta a quienes criticaron el momento en que hizo la denuncia.


"La sensación fue como una golpiza, del tipo 'te vamos a dar para que te calles y no se te ocurra volver a hablar'. Estoy volviendo a hablar por eso. A pesar de que me da mucho miedo, pero si no atravieso ese miedo, me va a destruir la vida igual".


"Simplemente porque estoy diciendo la verdad, y sobre todo porque no se detuvo ahí, porque si se hubiera detenido solo con lo que ocurrió durante la obra, y ese rumor posterior horrible, sería una cosa, pero es el día de hoy que yo no puedo hablar de mi trabajo sin que me pregunten por esto, entonces empecé a sentir que es una manera de reducirme, y de reducir a las mujeres, tremenda".


"Yo presenté mi película que escribí, dirigí y actué, me fue bien afuera, fue bien de público, tuvo un premio importante y me seguían preguntando por eso, entonces si no salgo a hablar estamos todas en el horno. Y la verdad es que me golpeó mucho, pero a la vez ahora, siento que hagan lo que hagan, inventen lo que inventen, nada cambia lo que sucedió".


"Trabajaba en situaciones muy tensas: con gritos, puteadas, pésimo clima de trabajo. Alguna vez escuché decir a alguien en la tele "ay, pero por unos grititos" y pensaba que naturalizar eso, ese maltrato, es un error enorme".


"Nadie puede hacer su trabajo entre gritos e insultos. Hicimos muchísimas funciones, pero me ha pasado de estar en una escena muy difícil de hacer, a menos que alguien crea que la actuación no es un trabajo, donde yo tenía que caer al piso partida del llanto y a la mitad de eso él estaba al costado del escenario, en bambalinas por supuesto, la única que podía escucharlo era yo, puteando a los gritos".


"Obviamente eso atenta contra tu trabajo, traté de hacerlo como pude porque pensé que se había caído una luz o algo y cuando terminé y le pregunté qué pasaba me dijo 'es que están tosiendo, te distraen, son unos hijos de puta'. Eso pasaba continuamente: estar en escena y escuchar puteadas de él atrás".


"Yo volvía a mí casa, lo llamaba y le decía: 'Ricardo yo no puedo trabajar así por favor no me lo hagas más', y él me decía 'estás loca, ¿qué te pasa? estás loca'. Al rato me mandaba un mensaje: 'Perdoname, mañana hablamos'".

 

"Al otro día venía a mi casa, me pedía disculpas llorando, me decía 'Yo te adoro a vos y a toda tu familia' y yo le decía 'bueno, mirá, no estoy pudiendo trabajar, tiemblo mientras actúo' y él me daba la razón. Una vez llegó a decirme: El problema es que sos demasiado inteligente'".


"Entonces volvía el círculo de pedirme disculpas, jurarme que no iba a volver a ocurrir, y volvía a ocurrir. Pero volvía a ocurrir con diferentes situaciones conflictivas y yo decidí dejar la obra. Y desde que yo dije que me iba hasta que hice mi última función todo fue peor. Hasta que pasó esa última semana de la obra donde en una escena había un empujón y me empujó más fuerte de lo que debería haberlo hecho.

 

"La verdad es que para mí esto siempre fue complicado de decir porque sucede mil veces actuando que empujes, que te empujen más fuerte, y es parte del trabajo de la actuación dejar el cuerpo más flojo para no lastimarte, es algo delicado pero la lógica indica que si yo te empujo más fuerte de lo normal cuando ya hicimos esa escena mil veces, te pido disculpas enseguida".

 

"En ese momento, había una tensión tremenda, mi cuerpo estaba lejos de estar flojo y me asustó ver que se llegara a eso. No fue el golpe en sí mismo sino llegar a eso. Cuando volví a mi casa lo llamé a mi representante y le pedí que arme una reunión y que hablen con Ricardo".

"Él no me pidió disculpas por el empujón. Y yo pedí que en la próxima función hubiera alguien viendo porque si no, no me subía al escenario. Por supuesto, me llamó primero de la misma manera, diciéndome que yo estaba loca, y al otro día me llamó para pedirme de hablar antes de la función".

 

"Fui a su camarín y tuvimos una charla donde me dio una explicación y me dijo que le cambiaron la plantilla y se resbaló, por eso había caído más fuerte sobre mí. Me hubiera gustado que esa explicación fuera apenas pasó y no después de haberme dicho que estaba loca. A pesar de todo terminó el teatro y yo volví a mi vida".


"Lo pensé muchas veces y no lo sé. Pero algo que pienso es que yo nunca accedí a escuchar las indicaciones y anotaciones que tomaba su amigo Pepe sobre la obra, porque siempre que hablé con Norma me dejó en claro que solo la escuchara a ella o a Dana, que era su asistente de dirección. Esas anotaciones eran chistes que a él e le ocurrían".

 

"Hasta eso me frenaba a hablar, porque pensaba que lo mío al lado de alguien que fue abusada o que fue golpeada no es tan grave, pero después entendí que son mecanismos que tejen poder. Por eso yo creía que con una disculpa nos limpiaba a mí y a Érica (porque somos dos actrices, con el mismo actor en el mismo teatro, haciendo la misma obra y explicando las dos exactamente lo mismo), y se supone que somos dos personas que él respeta, porque si nos llamó para trabajar debe ser que nos respeta".

 

"Si él hubiera pedido una disculpa real, no esa disculpa de "ella me pidió que le pida disculpas aunque no esté de acuerdo con lo que dijo, porque ella está mal y como toda mujer que está mal merece ser atendida", que es lo que dijo".

 

Cuando yo hablé creo que Ricardo tuvo un primer impulso de salir a pedir disculpas de verdad y después le ganó el ego y no pudo, y no solo eso sino que cuando vio que yo me quedé callada se envalentonó".


"En un programa llegaron a decir 'con Darín, no' y yo pensaba ¿por qué? Es aceptar que hay vacas sagradas y también dar por sentado que con Darín no pero con nosotras sí. Yo soy una mujer grande, tengo 48 años, no tengo ganas de que nadie me boludee, punto", cerró Bertuccelli.

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