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Las últimas horas de Lily Süllös y su hermano antes de su impactante muerte ¿Pacto o desesperación?

15/09/2018 12:03 hs
El hermano de la reconocida astróloga decidió matarla porque su salud se había deteriorado y, minutos después, se quitó la vida

Hace cinco años, el hermano de la reconocida astróloga decidió matarla porque su salud se había deteriorado y, minutos después, se quitó la vida. Mientras que algunos hablaron de una suerte de acuerdo para no vivir el uno sin el otro, otros aseguran que se trató de una determinación abrupta.


"La muerte no existe, no creo en eso. Para mí es la más linda liberación que hay. El miedo que todos tenemos es a lo que precede a la muerte". Lo aseguró la astróloga Lily Süllös en una nota con la revista Caras, en 1999, con la calma y el buen semblante que la caracterizaban.

Años después, le llegaría ese momento de una manera impactante. ¿Lo habrá podido ver en los astros? ¿Habrá experimentado algo de esa liberación sobre la que hablaba?

 

Pionera en su rubro, Lily Süllös nació en Hungría y llegó a la Argentina cuando tenía 20 años

El domingo 15 de septiembre de 2013 Süllös fue encontrada muerta con un disparo en la cabeza en el chalet de la localidad de La Lucila donde vivió gran parte de su vida y donde recibía a las personas que acudían en busca de sus predicciones. Cerca de ella yacía sin vida su hermano Luis, con quien compartió todo, hasta sus últimos días.

 

La impactante muerte de ambos se reflejó de inmediato en los principales medios, que tejieron hipótesis sobre lo que había ocurrido entonces y accedieron a un correo electrónico escrito por Luis donde brindaba algunas pistas.

 

Se habló de una decisión desesperada de él ante un ACV de la astróloga, que tenía 84 años y ya no podía levantarse de la cama. De una especie de pacto suicida entre los hermanos. De una relación simbiótica que no les permitía vivir -ni morir- separados.


El domingo 15 de septiembre de 2013 Süllös fue encontrada muerta con un disparo en la cabeza en el chalet de la localidad de La Lucila donde vivió gran parte de su vida


Guerra, inmigración y sacrificio


Lily Süllos se llamaba en realidad Lenke Süllös y nació en Hungría, el 27 de septiembre de 1928.

"Lenke dio sus primeras lágrimas a este mundo en una clínica de Budapest donde murieron todos los otros bebés, estrellados contra una conjunción siniestra de los astros", reconstruyó el diario Clarín en una entrevista con la astróloga en 1993.


"Es un caso muy raro, uno entre mil. Yo sobreviví pero el Sol en oposición con Urano es tremendo", explicó sobre su extraña suerte Süllös.

 

Süllös fue pionera de la astrología en la Argentina y se distinguió por su trabajo en distintos medios de comunicación


En plena Segunda Guerra Mundial, Lily debió escapar de su país con sus padres y su hermano menor, que entonces tenía seis años. Se instalaron en Alemania, donde ella terminó sus estudios secundarios y empezó a interiorizarse en el mundo de los astros.


Aunque desde muy joven demostró tener intereses muy diversos que iban desde los libros hasta la música y desde la fotografía hasta la medicina, fue en el estudio de la astrología donde se sintió más a gusto. Se recibió de astróloga en un instituto de la ciudad de Munich mientras iba a la universidad porque además quería ser médica.


"A los 20 años llegué a la Argentina, donde continué mis estudios de medicina, aunque sin poder terminar la carrera por falta de recursos. Seguí pues haciendo práctica en la Asociación Mundial de Investigaciones Astrológicas, entidad dependiente de la Facultad de Astrología en Londres", detalló en su hoy extinta página web personal.

 

"Mi verdadera vocación era (y sigue siendo) escribir. Jamás pude desprenderme de mi patria abandonada. La literatura, la historia de Hungría, su destino, sus tierras, sus tesoros culturales y naturales seguían siendo mi principal interés", agregó.


Mientras se las rebuscaba como fotógrafa para subsistir, hacia fines de los años '60 empezó de a poco a colaborar en distintos medios de comunicación con sus reportes astrológicos. De a poco, la mujer que hablaba con un acento extraño y de manera intrigante, se iba haciendo notar.

 

De hecho para esa época fue invitada a los tradicionales almuerzos de Mirtha Legrand. Fue en ese programa donde se llegó a sugerir que la astróloga podría tener algún parentesco con Elizabeth Bathory, la llamada "condesa sangrienta" de Hungría que inspiró al escritor irlandés Bram Stoker para crear su célebre personaje Drácula.


La anécdota se instaló y durante años fueron varios los que le preguntaron a la astróloga si tenía algo que ver con una de las historias de vampiros más famosas de todos los tiempos.

En medios gráficos, Süllös se destacó por su trabajo en revistas como Vosotras y Labores, mientras comenzó a editar sus tradicionales y popularísimas predicciones anuales en formato de libro.

 

En 1984 llegó a la televisión en el informativo Realidad '84 junto a Ramón Andino. Para entonces ya era una gran referente de la astrología en el país, mientras los lectores de los medios en los que trabajaba esperaban ansiosos sus horóscopos.


"Más allá de lo que cualquiera tenga como postura frente a la astrología, el público sabía que tanto ella como Horangel, por ejemplo, eran estudiosos y que lo que decían provenía de lo que ellos habían estudiado. La gente con ellos tenía esta actitud de credibilidad porque los consideraban serios y no chantas", explica a Infobae la periodista Gabriela Bruzos, quien fue la última editora de la astróloga, en la revista Mía.


Mientras en los medios la figura de Süllös crecía, su intimidad parecía un misterio para todos.

 

Se sabía que Lily vivía en una casona de La Lucila, en el gran Buenos Aires, donde recibía a quienes quisieran hacerle consultas astrológicas. Compartía sus días con su hermano Ludwig, a quien todos conocían como Luis, y varios gatos siameses que los Süllös criaban con mucho cariño.

Consultada sobre su vida afectiva en 1993, la astróloga aseguró: "Todos los hombres que amé murieron tempranamente. Dos novios en la guerra, y luego otros".


"Aquí fue Ramón Ciafardini. Lo amé mucho, era un jockey muy importante. Murió en 1969 en un accidente de autos. Esa muerte estaba en su horóscopo, pero no pude hacer nada. Ya me he resignado. No puedo amar, salvo de lejos, porque los hombres mueren inmediatamente", señaló.

 

Tiempo después, en el año 2000, en diálogo con la periodista María Laura Santillán para el suplemento Mujer del diario Clarín, reveló que mantenía una relación a distancia con un hombre a quien había conocido en su juventud.


"Trabajé en la NASA y allí conocí a un refugiado de la Unión Soviética. De todos modos no quiero hablar de mi marido. Y no sería correcto: en mis documentos figuro como soltera", sostuvo, misteriosa.


Consultada sobre su vida afectiva en 1993, la astróloga aseguró: "Todos los hombres que amé murieron tempranamente. Dos novios en la guerra, y luego otros".

 

El último día

Según pudieron reconstruir los investigadores del caso, el sábado 14 de septiembre la astróloga tuvo una crisis cerebrovascular que la dejó prácticamente inmóvil.


El propio Luis escribió en húngaro un e-mail donde detalló lo ocurrido a una amiga, la artista plástica Anikó Szabó. Un texto que luego fue tomado como una especie de despedida.


"Me parece que Lenke tuvo un derrame cerebral serio. Se cayó en la bañera y ya no pudo pararse ni hablar. Esto pasó alrededor de las 23.30. Ahora estoy esperando que vuelva en sí. En caso contrario voy a cumplir con su deseo, que no sufra con un cerebro maltrecho, paralítica y con dolores, impotente. La solución es rápida y ruidosa", escribió Luis.

 

"Llamé al médico; la sacaron de la bañera y la pusieron en la cama; dijo que había que llevarla a un geriátrico, adonde mantienen con vida y torturan. Son pasadas las 9 de la mañana. La presión es normal, el pulso también, pero no puede hablar, no puede ir al baño ni comer. Nos despedimos. Les deseamos mucha suerte", concluyó, en plural.


Momentos después, el hombre tomaría la determinación de terminar con la vida de amboscon un arma que él mismo, que se jactaba de ser inventor de objetos, había construido.


 "Me parece que Lenke tuvo un derrame cerebral serio. Se cayó en la bañera y ya no pudo pararse ni hablar. Esto pasó alrededor de las 23.30", escribió el hermano de la astróloga Cuando Szabó recibió el correo, ya pasado el mediodía del domingo, temió lo peor y llamó a la policía, que de inmediato se acercó hasta la casona de La Lucila.


"Lily estaba sentada en su habitación del primer piso, en camisón, con una mano sobre la otra y un disparo en la cabeza. Luis estaba en la suya, tendido en la cama y con el arma -una pistola verde de fabricación casera- caída a un costado del cuerpo", reconstruyó la revista Noticias en una de sus ediciones de septiembre de 2013.


"La autopsia dice que murieron en el momento, uno después del otro. Para la Justicia no hay misterio: él se suicidó después de matar a su hermana, que no tenía ninguna señal de defensa", describió ese medio.

 

 

Consultada entonces por la revista, la amiga de los hermanos Süllös y destinataria de aquel e-mail, aseguró: "Él no quería verla sufriendo. Hay muchos que piensan así, lo que pasa es que no hay eutanasia en Argentina. Y hay gente mayor que sufre tanto. Verlos sufrir en un geriátrico, degradados mentalmente es horrible".


Sobre la posibilidad de que Luis hubiese actuado contra la voluntad de Lily al dispararle, Szabó fue tajante.


"No. La amaba y ella igual. Ya me lo había dicho hace un año, cuando él estuvo internado. 'Si a él le pasa algo, yo me voy a morir. No puedo sobrevivirlo'. Había un acuerdo de afecto. No querían vivir el uno sin el otro", explicó.


 Para la Justicia no hay misterio: él se suicidó después de matar a su hermana, que no tenía ninguna señal de defensa


Bruzos coincide: "A mí no me pidan que condene a Luis, no me pidan que diga 'qué hijo de puta este tipo'. La verdad es que no. Es que no puedo porque yo hablé con él, lo conocí y sé cómo amaba a su hermana. Puedo no estar de acuerdo con la decisión que tomó, porque obviamente uno nunca está de acuerdo con la muerte. Pero no me pidan que lo condene".


Según la editora, la determinación de Luis fue repentina, fruto de la desesperación por la salud de Lily: "Yo no creo que esto haya sido un plan. Si no, él no me hubiera llamado para ver cómo íbamos a hacer con el libro. Yo creo que las cosas se le fueron poniendo negras".

 

Sobre la historia de vida y el final de los hermanos, la periodista reflexiona: "Ellos eran inmigrantes, se armaron solos aquí. La estrella de cualquier inmigrante era ser alguien. Así que por lo único que se preocuparon ellos era por estudiar, por ser cultos, por ser melómanos".


"En ese camino, en ese derrotero muy trabajoso para ellos todo lo que fuera vida personal quedó de costado. Por eso ellos no se casaron, no tenían un proyecto de vida de ese tipo. Había proyecto de trabajo, de ser, de formación. Y terminan como terminan, solos, uno con el otro", concluye.

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