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Los médicos le sacaron una selfie en pleno quirófano: pide que no operen más

03/08/2018 09:41 hs
Tiene 89 años y dice: en mi época era imposible de imaginar. No exige dinero, sólo quiere una disculpa sincera.

"¿Qué son esas carcajadas? ¿Qué están festejando en el quirófano? No entiendo nada. ¿Habrá salido todo bien con la abuela?". Entre el desconcierto y la perplejidad, Mabel Valenzuela le compartía la inquietud a su hija Rocío. Era pasada la medianoche ya del miércoles 18 de julio y ambas estaban en la sala de espera, aguardando que algún médico se acercara para contar cómo salió Verena Haene (89) de la diverticulitis intestinal de la que había sido recién intervenida en el Hospital San José de Capilla del Señor.


Se trataba de una cirugía de urgencia y delicada, por eso el clima de jolgorio primero y la explicación a la ligera de la médica Lorena Olguín, luego, no sacaban del asombro a madre e hija, que ni se imaginaban que esa actitud vivida en el quirófano sería la punta del ovillo de una serie de situaciones que desembocarían con la mediatización de fotos y selfies del equipo médico con Olguín a la cabeza, en plena operación.


"Todavía no podemos creer que estén posando, muertas de risa, arriba de mi mamá en una foto y, en otra, mostrando un pedazo de intestino como si fuese una presa. Es de una falta de escrúpulos, de una invasión a la privacidad y de una actitud de arrogancia vergonzosas", le dicen a Clarín Mabel y Rocío, en el living de su casa, en el partido de Luján. "¿Y cómo puede ser que entren a un quirófano con celulares, que está comprobado que tienen tantas bacterias como un inodoro de baño público?".

 

Pero lo que más las indignó fue que la médica se ufanara decidiendo publicar sus trofeos en Instagram y justificara con un inoportuno "me gustaron y las subí". No conformes con un abúlico pedido de disculpas en un medio local, la hija y la nieta de Verena no pretenden un resarcimiento económico, pero sí un gesto humano, cálido y un pedido de disculpas sentido. "Mi mamá está esperando que alguien del cuerpo médico venga a dar la cara", hace saber Mabel.


En la habitación contigua descansa Verena, quien recién el miércoles recibió el alta médica después de dos semanas internada, y este jueves se desayunó con todo lo que sucedió mientras estaba bajo los efectos de la anestesia. Recostada, con un gesto vivaz invita a pasar a su cuarto y extiende su diestra. "Por lo menos me hice famosa en el pueblo", descomprime la mujer nacida en Misiones. "Hay que tener poco cerebro para pensar algo así. Yo tengo 89 años, en mi época lo que me hicieron era imposible de imaginar", señala en tono bajito, sin rencor.


Alejada del escándalo mediático, sin entender el universo de Internet y mucho menos el runrún que generan las redes sociales, Verena tampoco ha manipulado un celular. "Pero eso no me hace menos importante -abre grande sus ojos verdes-. La doctora ya de entrada me pareció bastante secota, no me tranquilizó con ninguna palabra de aliento. Igual le aceptaría las disculpas si viniera, no soy quién para rechazarlas. Y le diría que antes de hacer semejante cosa otra vez, lo pensara dos veces. Se metió con mi intimidad. Acabo de ver las fotos, están todos festejando no sé bien qué...haciendo propaganda con un pedazo de órgano mío. Menos mal que la operación salió bien", atisba una sonrisa pícara.

 

Desde el martes 17, cuando la operó, Lorena Olguín, que vive cerca, no pasó aún por la casa de Verena, ni llamó ni tampoco mandó mensaje alguno. Ni siquiera después de haber sido suspendida al día siguiente por la dirección del Hospital San José. "Podía haber pasado a tomar unos mates la doctora, tener una actitud más humana", piensa y sorprende: "Si ella no viene, cuando me recupere iría yo a pedirle que me devuelva algo del respeto que me faltó y preguntarle sobre la macana que hizo... Espero que no vuelva a atender más a los pacientes, que no la dejen trabajar más". Es hora del descanso, toma del brazo al cronista y lo despide con un consejo: "Ser amable y tratar bien al otro, en cualquier trabajo, no cuesta nada".

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