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Estacionó en un lugar reservado para discapacitados y le pegaron con una piedra en la cabeza

25/07/2018 12:43 hs
Lo agredieron familiares de la dueña del espacio reservado. "Si me pegan unos metros más arriba me rompen la cabeza y ahora me estaban velando", dijo el joven.

A Emiliano Seiva le pegaron con una piedra en la cabeza el domingo en Caballito. Fue en Riglos al 100. Había dejado el auto en un lugar reservado para discapacitados, lo llamaron para que lo corriera y, cuando bajó, primero lo insultaron, lo agredieron y finalmente le pegaron con un cascote en la cabeza, a la altura de uno de sus ojos.


Según la información oficial, a Seiva, que tiene 21 años y estaba en el departamento de una joven con la que sale, le tocaron el timbre para que bajara y, cuando salió a la calle, lo agredieron.


"Había dos hombres y tres mujeres, uno me dijo que me iba a matar, me tiró contra el vidrio de la puerta. Ahí fue cuando apareció un encapuchado que me dio con una piedra en la cara. Si me pegaba dos centímetros más arriba hoy me estaban velando", relató el joven agredido.


Luego, fue atendido en la Clínica Santa Isabel de Flores, donde le diagnosticaron golpes en la cabeza, espalda y ojo derecho.


En la causa por lesiones, un delito que tiene penas de entre 3 y 10 años de cárcel, interviene el Juzgado Criminal y Correccional N° 31 a cargo de Yamile Bernan.


"No hay un pacto firmado, esto fue verbal entre vecinos. En ningún momento dijo que le molestaba. Era cuestión de bajar y correr el auto si lo necesitaba.  Ya había pasado otras veces", contó Seiva, y agregó:  "En el edificio vive una chica con la que salgo, pero no quiero dar el nombre. Vengo algún que otro fin de semana. Este domingo había ido a merendar con ella, y como no encontraba lugar para estacionar dejé el auto ahí. Le dije al de seguridad que me avisara si veía que había un lugar".


Respecto de la mujer que tiene asignado el lugar, en donde un cartel anuncia que el espacio está reservado para el vehículo con patente HEQ 191, aún no hizo declaraciones. Lo que se sabe es que por algún tipo de imposibilidad para movilizarse tramitó el permiso para estacionar en ese espacio.


"Tiene cierta discapacidad porque la operaron de la rodilla. Le pusieron el cartel por un entongue que tiene con la Ciudad", disparó Seiva este miércoles por la mañana. Y sumó que entre los que le pegaron hay un hermano y un sobrino de la dueña del espacio. 


Seiva insistió en que había un acuerdo para que él pudiera estacionar en ese lugar, con el compromiso de correr el auto si lo llamaban. "Supuestamente le dijo a mi chica que no le molestaba que yo deje el auto ahí", afirmó. "Nunca me había cruzado a los familiares ni había tenido una queja", aseveró después.


En su relato, Seiva remarcó que como sabe la incomodidad que genera tener que correr el auto, intentaba no dejarlo más en ese lugar. "Pero ese domingo no había espacio por ningún lado y lo dejé para ir a comer. Subí 15 minutos, prendí la tele y me llamaron. Y pasó lo que pasó, Me podrían haber matado".


Riglos al 100, a metros de la calle Rosario, en donde está elshopping de Caballito, es una zona de alta congestión de tránsito, ya que está apenas a metros de José María Moreno y Rivadavia, un centro comercial superpoblado.


Estacionar en la zona, tanto los días hábiles como los días de semana, es una tarea por demás compleja. El barrio no le escapa a la problemática general de la Ciudad, en donde sobran autos pero faltan espacios para estacionar.


Además de existir la posibilidad de denunciar a través de aplicaciones a los que estacionan mal, también hay quienes agreden con pintadas o destrozos a vehículos que ocupan espacios para discapacitados o tapan rampas.


"Hubiera preferido que le hicieran algo al auto y no a mí. Si me pegan unos metros más arriba me rompen la cabeza y ahora me estaban velando", dijo Seiva, que ahora esperar que actué la Justicia para resolver la causa por la agresión que padeció. 

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