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Misterio en Palermo: su hija desapareció primero y 48 horas después encontraron muerto a otro hijo en una plaza

16/07/2018 13:38 hs
La chica, de 14 años, apareció sana y salva a las pocas horas de empezar a ser buscada. El joven murió en hora pico en una plaza ubicada en pleno barrio de Palermo.

El matrimonio entre Sonia Martínez y Nicolás Benedit padeció la semana pasada un cambio rotundo y dramático, a causa de la desaparición de la hija de uno y la muerte del hijo de ella en dos hechos aislados: el martes, la joven de 14 años Sara Benedit estuvo desaparecida durante varias horas; por su lado, Joaquín Martínez, de 21, apareció sin vida en el medio de una plaza de pleno Palermo en un hecho todavía rodeado de confusión.


Aún se desconoce si el joven estudiante universitario perdió la vida por causas naturales o producto de algún tipo de ataque. Lo cierto es que el último jueves poco después de las ocho de la noche, la Policía de la Ciudad confirmó a sus padres su fallecimiento y dejó un vacío en la familia todavía imposible de llenar.

La semana de la tragedia para el matrimonio se inició el martes a la tarde, cuando perdieron el rastro de la hija de Benedit, Sara.


"Fue todo parte de una chiquilinada que habían hecho Sara y Joaquín en casa. Antes de que ella fuera al colegio, el hermano le propuso que empiecen a tomar alcohol entre los dos. Joaquín nunca sale, no toma ni fuma, pero estaba con su hermana y quiso hacer eso", relató Sonia al canal C5N.


"Después de eso, Sonia fue al colegio. Cuando llegó, la maestra vio su estado y le dijo que no podía quedarse en clase. Pero lo peor es que no nos llamaron a nosotros y la dejaron a la deriva en la calle", completó.


Al no tener noticias de su hija, la familia inició la búsqueda con avisos en las redes sociales y con una denuncia ante la policía. Así y todo, antes de que los investigadores iniciaran la requisa, Sara apareció en la puerta de su casa, en las calles Cabrera y Pringles, cerca de las 2 de la mañana. Se había quedado dormida en el portal de una casa del barrio de Almagro.


En esa misma noche, Joaquín fue encontrado por la policía desvanecido y con una intoxicación alcohólica en la puerta de un supermercado en la avenida Santa Fe.


La familia pensó que había recuperado la tranquilidad habitual en su vida. Pero esa sensación duró apenas 48 horas.


"En la noche del miércoles, Joaquín había escrito con aerosol una de las puertas de su placard. Escribió en inglés: 'Este soy yo, quiero volver a casa'. Creo que tenía algo de culpa por lo que había sucedido con su hermana", explicó Sonia.


Y continuó: "El jueves a la tarde, Joaquín salió para su curso de estudio. Después de unos minutos y por lo que había escrito en el placard, yo no estaba tranquila. Por eso me fui a la plaza de Medrano y Costa Rica, pasé por ahí a las siete de la tarde y no pasó nada. Poco después de las 21, mi marido me llamó para que fuera corriendo para allá".


Nicolás Benedit había sido notificado del acontecimiento al que jamás imaginó enfrentarse. Joaquín Martínez había muerto bajo un árbol, en una plaza en pleno Palermo y en un horario pico.


El cuerpo del joven yacía en plena tierra, junto a los restos de un vómito y una botella de gatorade. Solo unos estudiantes lo habían visto antes deambular por la plaza y mostrar signos de jadeos.


"Mi hijo sufrió un golpe en la cabeza, pero no sabemos si alguien se lo provocó o con qué lo hizo. Por eso, pedimos a toda la gente que lo pudo haber visto que nos contacte y nos diga lo que sabe", afirmó Sonia.


Según los análisis preliminares de la autopsia, el joven de 21 años murió por una congestión con edema pulmonar y un edema cerebral. Así, a falta de más investigaciones, se abrió la posibilidad de que Martínez haya muerto por causas naturales.


La causa quedó en manos de la Fiscalía Nacional en lo criminal y correccional Número 62, a cargo del Dr. Ariel Yapur.

 

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