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Cómo lavar los platos y dejarlos relucientes en cinco fáciles pasos

16/04/2018 18:03 hs
"Lo primero es saber diferenciar los tipos de suciedad en la vajilla y no mezclar los distintos tipos de suciedad", explicaron.
Es una de las tareas domésticas más molestas. Hasta ahora: el reconocido cocinero argentino Francisco Almeida Huerta reveló cinco fáciles pasos para limpiar los trastos y dejarlos relucientes.

"La problemática del lavado de platos en el hogar es un flagelo que nos golpea a todos", explicó el chef, y agregó: "En este hilo voy a desarrollar mi técnica evolucionada luego de más de 15 años en cocinas alrededor del mundo".

La técnica infalible de lavado de platos

  • Lo primero que hay que entender son dos cosas: saber diferenciar los tipos de suciedad en la vajilla (grasa, residuos orgánicos, suciedad superficial) y no mezclar los distintos tipos de suciedad.


  • Ejemplo: cocinaste carne al horno. Resultado: fuente con mucha grasa y platos sucios con grasa. No tires todo en la misma bacha junto con la ensaladera, los cubiertos y los vasos porque así vas a engrasar todo. Hay que separar por origen.


  • El paso previo sería desgrasar al máximo en el tacho de basura lo no reciclable. Valerse de servilletas de papel (si están usadas mejor, para no desperdiciar). Simplemente refregamos la fuente, los platos y absorbemos toda la grasa posible.


  • Así evitamos contaminar otros cubiertos o vajilla con grasa o aceite, que suelen ser los más difíciles de limpiar. Este es un paso fundamental para un correcto lavado de vajilla.


  • Diluir la botella de detergente por cuatro. Primero, porque hace mal a las manos. Segundo, porque si el detergente es bueno, diluido con agua rinde igual.


  • Hiciste milanesas anoche en una sartén. Hoy se puede usar de nuevo sin problemas para cocinar verduras o más carnes. Arrastra sabores, pero hay que prestar atención a la contaminación.


  • Atacar al momento: el tiempo es un factor clave. La grasa y suciedad en general tienden a deshidratarse y endurecerse, por eso lavar al otro día es un cincuenta por ciento más difícil. Si no podés lavar en el momento, dejá siempre en remojo y con un chorrito de detergente.

El momento del lavado

  • Agrupamos por nivel la suciedad.


  • Despejamos la bacha y la mesada.


  • Abrimos un hilo de agua caliente.


  • Remojamos todo y con la esponja aplicamos detergente a todo. Así ganamos tiempo de efecto.
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