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Las hipótesis que se barajan tras encontrar tres cuerpos mutilados y calcinados en la villa 31

10/03/2018 08:31 hs
Investigadores policiales estiman que el triple homicidio podría haber sido una venganza narco pero hay más sospechas.

Todavía no había amanecido cuando el fuego asustó a los vecinos de varias manzanas de la villa 31, en Retiro. A las 5.30 se quemaba un carro similar a los que usan los cartoneros. Alarmados, alertaron a personal de la Policía de la Ciudad, que dio intervención a los Bomberos porteños. Cuando las llamas eran historia se descubrió lo peor: tres cuerpos calcinados y mutilados.

 

El hallazgo se produjo ayer en la manzana 103 frente a la casilla identificada con el número 80. Se trata de una zona que linda con el paredón que separa la villa 31 de las vías del ferrocarril San Martín, de acuerdo con La Nación.

 

Una calificada fuente judicial informó: "Por la primera impresión de los policías, eran tres cuerpos. Pero hay que tener en cuenta que no se pudo separar la masa de restos calcinados. No podemos descartar que haya más víctimas".


La confirmación llegó con el resultado de la autopsia hecha por el Cuerpo Médico Forense: las víctimas eran dos hombres jóvenes y una mujer. Se especulaba con que podría tratarse de integrantes de una misma familia.

 

"Se trata de los cuerpos de dos hombres jóvenes y de una mujer calcinados post mortem", dijo a la agencia de noticias Télam un investigador luego de la autopsia.

 

Si bien en el expediente judicial, a cargo del fiscal criminal y correccional Martín Mainardi, todavía no hay una hipótesis oficial sobre el móvil del múltiple homicidio, fuentes policiales sospechan que se trató de una venganza narco y tienen en la mira a tres ciudadanos peruanos que integrarían la banda que, para la Justicia, es liderada por César Morán de la Cruz, más conocido como el Loco César, que cumple una condena de 15 años de prisión en un penal de Chubut.


El Loco César fue juzgado en 2012 ante el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) porteño Nº 24, que determinó una sentencia de 15 años de prisión por el asesinato de Kevin Beltrán Goicochea, de 16 años, quien se negó a vender droga para él, y por la tentativa de homicidio de otro joven, según recordó Télam.

 

Un hijo del Loco César, identificado por fuentes judiciales como Bladimir Morán Joyo, alias Cabecita, tiene pedido de captura desde junio de 2016.

 

El 28 de junio de 2016, por orden del juez federal Ariel Lijo, en una investigación de la que participó el fiscal Jorge Di Lello, la División Homicidios de la Policía Federal hizo un allanamiento en la villa 31. Los detectives se sorprendieron cuando irrumpieron en la casa donde se suponía vivía Cabecita Morán Joyo. Les llamaron la atención el confort y el equipamiento que había en el inmueble de dos pisos: seis pantallas de plasma, un baño con hidromasaje, equipo de aire acondicionado y cuartos como los de un moderno dúplex.

 

Como se consignó, el macabro hallazgo se produjo a las 5.30, cuando el cuerpo de Bomberos de la Ciudad pudo apagar las llamas. En el paredón que separa la villa 31 de las vías del ferrocarril quedaron las manchas negras provocadas por la intensidad del fuego.


Atados con alambre


Según fuentes de la investigación, los cadáveres calcinados estaban atados con alambre y les habían sido mutiladas diferentes partes del cuerpo.

 

Los primeros policías que intervinieron en los hechos formaban parte de la Unidad de Prevención Barrial del Barrio 31. Después el fiscal Mainardi dio intervención a la División Homicidios de la Policía de la Ciudad.

 

Ayer no se había presentado ninguna persona en dependencias policiales ni en la oficina del fiscal Mainardi para denunciar la desaparición de familiares como para tener un indicio de las identidades de las víctimas.

 

"Sería importante para la investigación que quien haya conocido a las víctimas se presente y aporte sus identidades para poder hacer una reconstrucción de los hechos", afirmó una fuente del caso.

 

Un detective judicial que participó en varias investigaciones sobre la disputa narco de la villa 31 fue escéptico respecto de que testigos de lo que pasó ayer a la madrugada se presenten a declarar o colaborar. "Tienen miedo y prefieren el silencio", dijo.

 

¿Por qué los investigadores tienen bajo sospecha a tres ciudadanos peruanos?, preguntó La Nación a un detective del caso. "Según pudimos averiguar, a las 3.30, tres presuntos integrantes de la banda del Loco César fueron vistos empujando el carro por la manzana 99 sentido sur a norte en dirección a la manzana 103", fue la respuesta.

 

Los investigadores tienen los apodos de los tres sospechosos. "La duda es saber si todavía responden al Loco César o si se cortaron solos y comenzaron su propio negocio narco", agregó el investigador consultado.

 

Entre diciembre de 2015 y enero de 2016 hubo cinco homicidios en la villa 31. Todos relacionados con el negocio ilegal de las drogas. Los investigadores estaban convencidos de que había tres grupos (dos liderados por ciudadanos peruanos y el tercero, por paraguayos) que se disputaban a tiros y muerte el territorio.

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