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Enrique Llamas de Madariaga y Denise Pessana: una vida en pareja y lejos de Argentina

05/03/2018 11:40 hs
La dupla de periodistas conduce un programa de radio en Punta del Este y dicen que "está descartado un posible regreso al país".

Enrique Llamas de Madariaga y Denise Pesana son pareja desde hace más de 20 años, pero lo que asombra es no verlos desde hace mucho en la pantalla chica argentina.


Y es que desde hace siete años conducen en radio "Coincidencias", en Uruguay. La dupla no piensa volver al país. "En Buenos Aires se vive con una locura que enferma", opinan. ¿Un exilio político?

 

Al unísono, sin titubear y orgullosos de la decisión tomada, se anticipan a la pregunta: "El balance es haber ganado en calidad de vida".

 

A la vez, Llamas volvió a una radio argentina después de despedirse de Rivadavia en diciembre de 2010: la semana pasada debutó en Continental con Tengo algo que contarte (de 20 a 22), junto a Carlos González Prieto.

 

"Acepté porque es un ciclo de actualidad que me interesa, además de ser un gusto estar en una de las grandes radios argentinas, muy escuchada en Uruguay. La única condición que puse fue no moverme de aquí", remarca Llamas.

 

Enrique y Denise deslizan lo satisfechos que están por haber elegido a Uruguay como su lugar de residencia. Subrayan motivos varios... y conocidos para los habitantes de la gran ciudad: bienestar, tranquilidad y una libertad en todo sentido. "En Uruguay -explicita Llamas- hay una gran libertad de prensa y cuando comenzamos a trabajar aquí con Denise, antes de nuestra mudanza definitiva, le pregunté al ex presidente Luis Lacalle qué límites podrían existir, y me respondió: 'Solamente el llamado a la subversión armada'. 'Si es así, mañana comienzo a trabajar en la radio', fue mi respuesta".

 

-¿Uruguay fue como un exilio elegido?

 

-Llamas: Muy elegido. Casi que nos empujaron a irnos: la gente de la presidenta K (sic) me perseguía porque yo tenía departamento en Punta del Este; Rivadavia, en esa época, se vendió al dinero kirchnerista a través de mediocres intermediarios que manejaban las noticias de la radio, y yo padecí robos en mi casa viviendo a metros de la garita de la quinta presidencial de Olivos. Incluso balearon el auto mientras iba por la Panamericana. Fue demasiado.

 

Pessana: En mi caso, la decisión estuvo en acompañar a Enrique.

 

-Denise, ¿relegaste tu profesión?

 

-Seguir a Enrique fue decisión, yo la tomé. No siento que me relegué cuando dejé la tele en Buenos Aires: lo hice porque ya no era lo que me hacía feliz. Hoy, con el tiempo, confirmo que no me equivoqué. Lo volvería a hacer tal cual.

 

-Por lo visto fue algo consensuado y por motivos que hacen a la idiosincrasia argentina...

 

Llamas: Uno tiene derecho a reclamar algo esencial: la calidad de vida. Aunque es cierto que vivimos una serie de situaciones complicadas y por momentos masticaba bronca e impotencia.

 

La pareja vive en la Brava, a un paso del mar, aunque es curioso porque no es habitué de la playa. "Extrañamos el invierno, nos sentimos más tranquilos y menos invadidos", murmura ella. "Acá dejás de correr como un loco. La vida es tan efímera que vale la pena aprender a disfrutarla", reflexiona él.

 

-¿Costó adaptarse a hacer radio en Uruguay?

 

-Llamas: Nunca me costó amigarme con el sistema de trabajo uruguayo y, por suerte, pudimos cambiar el ritmo febril y la ansiedad que traíamos.

 

-Pessana: Reconozco que no fue sencillo bajar mil cambios. Pero cuando los bajás respirás mejor.

 

-¿Qué hay de las temáticas radiales en Uruguay?

 

-Pessana: Está muy centrado en lo que sucede en Montevideo, donde también los temas como la inseguridad o los familiares de los políticos en la función pública se repiten, pero siempre en mucha menor magnitud.

 

-¿Sienten que con este "exilio elegido" perdieron vidriera, visibilidad?

 

-Llamas: Tal vez hayamos perdido vidriera o visibilidad, pero hemos ganado en salud y calidad de vida. Con nosotros aquí, nos ahorramos mucha plata en psicoanalistas.

 

-Pessana: No siento que sea perder visibilidad, en realidad veo lo que gané con este cambio y no extraño nada de la vida laboral de Buenos Aires.

 

-¿Definirían a Coincidencias como un magazine informativo?

 

Llamas: Sí, es un programa informativo en el que la base es la noticia, no editorializamos. Rechazo la soberbia de los editorialistas, que abundan. Con mucha pena veo y escucho a periodistas argentinos que hablan y hablan... y no dicen nada...

 

-¿Muchos "opinators" creés que hay Enrique?

 

-Sí, el que se hace es un periodismo "opinator" antes que "informador". Es una irresponsabilidad y una ignorancia de los que conducen esos medios, lo que nos encamina al aislamiento intelectual.

 

-¿Cómo le va al programa de ustedes?

 

-Llamas: Las encuestas dicen que el nivel y la calidad de audiencia son estupendos, y en la vida cotidiana lo palpamos a diario.

 

-¿Cómo se ve la Argentina desde la vereda de enfrente?

 

-Pessana: Mirar con esa pequeña distancia que tenemos entre ambas orillas ayuda a darse cuenta de que la vida cotidiana es una locura. La inseguridad, las protestas, el tránsito, viajar en transporte público... La verdad me pregunto cómo hacía para vivir sin enfermarme.

 

-Llamas: Yo siempre digo que para tener una visión objetiva hay que salir de la foto. Ver la realidad desde afuera: y lo que veo es doloroso. He trabajado en 54 países y pocos hay que posean las bondades del nuestro, pero los pequeños enconos y la corrupción lo destruyen todo. Y a esto hay que sumarle la arrogancia de creer que sólo nuestras ideas son las válidas.

 

-Enrique, ¿la soberbia y la corrupción forman parte de nuestro ADN?

 

-No creo que el argentino sea corrupto y soberbio por naturaleza, pero es innegable el nivel de corrupción, de prepotencia, y cada día hay más maniqueísmo .

 

-¿No tenemos cura los argentinos?

 

-Llamas: Me viene a la mente una entrevista que le hice a Borges, quien ya me decía: "El mayor defecto que tenemos es que siempre queremos tener la razón de manera triunfal y aplastar al que no piensa igual". Y esto lo pude comprobar en las innumerables mesas de políticos, empresarios y sindicalistas que debí coordinar o conducir.

 

-Conforman una dupla laboral hace mucho tiempo. ¿Se imaginan trabajando solos?

 

-Llamas: Difícil, porque juntos nos divertimos y disfrutamos. Pero ante todo respetamos nuestra independencia.

 

-¿La vuelta a la Argentina es posible?

 

-Llamas y Pessana: Hoy está descartada.

 

Fuente: Clarín.

 

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