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La comisaría del motín en Merlo no estaba habilitada: identificaron a los cabecillas

05/01/2018 13:11 hs
Veintiséis presos permanecieron amotinados más de diez horas amotinados en la comisaría tercera.

Veintiséis presos permanecieron amotinados más de diez horas amotinados en la comisaría tercera de Merlo, donde inicialmente tomaron a otro recluso como rehén, lo hirieron y lo hicieron llamar a su padre para que les llevara dinero, y luego comenzaron a reclamar mejores condiciones de alojamiento, ya que aseguran que están hacinados.


La policía logró rescatar y trasladar a un hospital al recluso herido, mientras que se disponía a derivar a otras unidades carcelarias a otros 14 detenidos, informaron fuentes policiales.


El CELS reveló un dato llamativo: la 3º de Merlo figura clausurada por orden judicial de acuerdo a un parte emitido por el Ministerio de Seguridad, según informó a Infobae la abogada Paula Litvachky, directora del área de Justicia y Seguridad de la ONG.

 

Fuentes judiciales y policiales informaron a Télam que el preso herido fue atacado a golpes e inmovilizado contra la reja de una celda mientras los amotinados reclamaron ser trasladados a otras dependencias.

 

Los voceros judiciales detallaron que la revuelta comenzó anoche, pasadas las 23, en la seccional situada en en José de San Martín 2993, de la localidad bonaerense de Parque San Martín, partido de Merlo.


De acuerdo a lo que pudo reconstruir la pesquisa hasta el momento, se inició una pelea entre presos cuando un grupo se opuso al alojamiento en esa dependencia de un detenido que aparentemente le había robado el celular a un familiar de otro que estaba alojado allí.

 

Durante la pelea, el preso recién llegado fue atacado a golpes y atado a a la puerta de uno de los calabozos. Luego, lo obligaron a llamar a su padre para que llevara al lugar dos mil pesos como condición de no seguir atacándolo.

 

Tras recibir las llamadas, el padre del detenido radicó una denuncia en la subcomisaría de Matera, en la que aseguró que había recibido al menos diez llamadas telefónicas de su hijo, en las que le dijo: "Pa, tenés que conseguir dos mil pesos acá para la ranchada de los pibes".

 

Fuentes policiales dijeron que, según esa denuncia, cuando él respondió que no tenía ese dinero, un preso agarró el teléfono y le dijo: "Yo se quién es usted, tiene un local comercial, repara motores y vende caños, consiga la plata ya, la trae porque está en juego la vida de su hijo".

 

La denuncia dio inicio a la intervención de la fiscalía 4 de Morón, a cargo de Valeria Courtade, quien ordenó al Grupo Halcón de la Policía boaerense iniciar una negociación con los amotinados y procurar su entrega.


Mientras tanto, los presos comenzaron a reclamar por las malas condiciones en las que se encuentran detenidos y aseguraron que están hacinados, ya que son 26 detenidos en un lugar que sólo tiene capacidad para 14.

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