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Maby Wells, tras ser madre a los 47: "Hay que agradecerlo, así tengas 25 o 40"

23/12/2017 15:48 hs
Hoy tiene 47 años, está casada desde hace mas de 8 años con su marido Gonzalo y tiene dos hijos.
Por Maia Chacra (extraído de Infobae.com)

Maby Wells como conductora es parte de la pantalla argentina desde hace años. "Sorpresa y 1/2", con Julián Weich, es el programa por el que más la recuerdan. Hoy tiene 47 años, pero en su rostro y en su figura pasan desapercibidos. Casada desde hace mas de 8 años con su marido Gonzalo, tiene dos hijos: Trinidad de 6 años y Bartolomé de 4 meses. Concebir a su último bebé no fue nada fácil. Y le brillan los ojos cuando cuenta su historia. Ya se habían dados por vencidos, pero la vida les dio este regalo.

Llega puntual a la cita con Infobae y con una sonrisa enorme. La figura de la TV Pública arriba radiante al Alvear Art Hotel para una entrevista íntima, en la que reveló cómo es su día a día, cómo ve hoy a la televisión argentina y qué se siente haber sido madre de nuevo a los 47 años.

Venís de trabajar, de vuelta a las noticias ...


-Sí, hago el noticiero de la TV Pública. Diciembre empezó muy movido, pareciera que uno se acuerda que tenía que hacer un montón de cosas. Llegan las Fiestas, los regalos, el calor te enerva, entonces está todo el mundo apurado...

Durante este año, ¿cuál fue la noticia más linda que te tocó dar?


-La verdad es que noticias lindas no hubo muchas.  En el anuario habría que buscar mucho para encontrarla, pero hay que tener esperanza.

Sos de la "vieja escuela" de la tele. Desde el éxito de "Sorpresa y 1/2" a hoy, ¿cómo ves la tele hoy en día?


-Cambió mucho, está "más peleadora" y eso es lo que menos me gusta. Si no tenés una discusión con alguien no medís, no sos noticia, no te miran.  Veo pocos programas en TV. Con un bebé tan chiquito no tengo mucho tiempo. Quizás a la noche veo resúmenes como "Bendita TV", que me muestra por ahí todo lo que pasa de otra manera. ¡Muchos dibujitos porque tengo otra de 6 años! Y después al otro día me encuentro con la realidad cuando leo los diarios y lo tengo que decir, pero lo que veo es eso: el destrato, acusaciones personales sobre la vida privada, "te acostaste", "me acosté", "me dijo", "me pelee", y esas cosas la verdad me cansan y me causan mucha tristeza, porque la gente va a la televisión a mostrar miserias, y me da mucha pena por la gente que se expone por cinco minutos de fama. Pero hoy ésas son las reglas.
 
¿Cómo te sentís en esta nueva etapa de tu vida? Fuiste madre por segunda vez. Tenés a Trini que tiene 6 años y a Bartolomé que tiene 4 meses.

-Feliz, feliz. El padre eligió el nombre. Yo quería otro pero no me disgusta. Como yo había elegido el de Trini, él eligió esta vez.

¿Estás durmiendo?

-Hicimos un trato con mi marido Gonzalo: en la semana la mamadera de las 4 am se la da él, porque yo me tengo que levantar a las 6 a preparar el desayuno para todos, mandar a mi hija al cole, y él no tiene que exponer la cara en TV, entonces así nos organizamos. ¡Igual me tengo que despertar para despertarlo a él!

¿Como fue ser mamá de nuevo a los 47 años?

-Algo de temor hubo, algo de prurito. Hay mucho prejuicio con las edades, sobre todo para las mujeres. Todos se hacen mucho problema si tenés 20 y no fuiste mamá, si tenés 30 y no fuiste mamá, si tenés 40 y no fuiste mamá, si tenés 47 y sí fuiste mama.

Lo que pasa es que la gente ve el resultado, pero en el medio hubo una historia. La gente tiene historias, algunas muy tristes. Yo en el medio perdí embarazos, fueron historias muy complicadas, de hecho este embarazo empezó complicado, y estoy feliz porque terminó todo bien. No teníamos muchas esperanzas y ahí Bartolome se prendió, se agarró, salió y ahí está, es un torito. (se emociona).

En las redes sociales tuve que leer millones de cosas, la mayoría eran buenas pero siempre están las que ponen -y las entiendo- "estás para abuela y no para mamá". Sí, puede ser, de hecho mi mamá fue abuela a los cuarenta y pico, porque tengo hermanos mucho más grandes que yo, pero también, y gracias a Dios, podés ser mamá -yo lo fui de forma natural-, y agradezco las atenciones médicas y los adelantos de la medicina que permiten que otras mujeres pueden ser mamás a esta edad.

No es lo mismo ahora que antes...


-Entonces más que criticar hay que agradecer un nacimiento. En mi caso y en todos hay que agradecerlo, y ser feliz, festejarlo, así tengas 25 o 40 es felicidad. Un hijo es felicidad. Y justamente cuando me pasó esto y una señora me criticó, le contesté educadamente que a mí me tocaba ahora jugar este papel de ser la mamá de Bartolomé, y que cuando Trinidad o Bartolomé me hagan abuela, lo voy a poder celebrar. Ojalá este viva y lo pueda celebrar, porque la vida es eso, es celebración, así que, hay que tomarlo con alegría y que todas las mujeres que están en tratamiento lo sigan y que sepan que se puede lograr

Obviamente hay un temor por el tema de la edad, hay una historia detrás. ¿Cómo lo manejaste?

-Nos habíamos dado por vencidos. Al tercer embarazo perdido después de Trinidad nos dimos por vencidos y éste nos sorprendió y lo vivimos cautos. No se lo dijimos a absolutamente a nadie porque no queríamos ni la alegría ni después la lastima. Dijimos "si tiene que ser, va a ser". No me hice la loca, pero tampoco me traté como si fuera de cristal, hice mi vida normal. Al principio teníamos miedo, me hice todos los estudios habidos y por haber para saber que todo estuviera bien y era como dar exámenes cada vez que salías del médico y te daban un estudio y todo estaba bien, no lo podías creer. Hasta el día que lo tenés en los brazos, y sí, tenés miedo.

¿Y hoy lo ves y qué te representa?

-Mirá, mi bebé es pelado, gordo y panzón. Yo le digo que es mi Buda. Es un remanso, es paz, es tranquilidad y es cerrar esta historia de una forma genial con un bebé que se mata de risa, empieza a reconocer, es todo.

Y fue natural, no por tratamiento. ¿Qué les dirías a las mujeres que están en la misma que vos?

-Que es difícil, la verdad. Le agradezco a la prensa que me haya tratado tan bien, aunque yo me sentí un poco freaky porque los titulares eraN "A los 47 fue madre". Lo mismo con Fernanda Callejón, y Panam, y nos mostraban a todas como pasando los 40 y siendo madres como si fuésemos frikies, ¡y no! Somos mujeres que tuvimos la suerte, y hay millones de mujeres que tienen la suerte, y hay millones de mujeres que siguen luchando, y a esas les digo que no bajen los brazos, se puede. Es difícil pero es así.

¿Y cómo te arreglás entonces con una de 6 años y uno de 4 meses?


-Es una locura. Adelgace muy rápido. Me levanto a las 6 am, preparo el desayuno, lío total: levantarla perseguirla, cambiarla, la mochila, los útiles... Ahí me empiezo a preparar yo, salgo para el canal, hago el noticiero, salgo corriendo a buscar al bebé que está en lo de mi suegra, lo agarro, me voy corriendo a buscar a Trini al cole y ahí nos vamos a tomar el té y a estar tranquilos.

¿Qué es lo que más te gusta de ser mamá?

-Me gusta cuando mi hija me espera, nosotros entramos y la tenés que retirar del aula, tiene ventanas el aula y la cara de desesperación de mi hija o el grito de ¡mamá!. El abrazo de ella todas las tardes me mata, o ir a despertar a mi hijo a la mañana, ahora que te reconoce y se ríe. Eso es lo que más me gusta. Las cartitas de amor de Trini, las guardo, esas cosas me llenan de ternura.

Y tu marido Gonzalo como padre, ¿que ténemos para decir?

-(Risas) Costó, pero ahí lo tenemos. A veces se nos descarrila, pero ya con la ayuda de una mamadera a las 4 am es el mejor trato.
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