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El crudo testimonio de las catequistas que acusan de abuso a un cura de San Isidro

06/12/2017 08:46 hs
El párroco Mario Koessler está imputado por la justicia penal y piden que sea llevado a juicio oral.

"Me miraba con ojos de hombre y no de sacerdote. Tenía gestos al saludar que no eran normales en un cura. Un ataque concreto fue en agosto, más o menos, de 2015. Fui a hablar con él de abuso y salí abusada prácticamente".

 

El testimonio, obtenido por Todo Noticias, pertenece a la catequista Nidia que acusa de abuso a Mario Koessler, párroco de San Isidro. Junto a su denuncia hay otras dos acusaciones más en su contra.


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Las mujeres decidieron hacer la denuncia penal contra Koessler en la Unidad Fiscal y el juzgado de Violencia de Género número 1 a cargo del doctor Ricardo Costa. La carátula es abuso sexual agravado. El religioso fue apartado de su cargo por el Obispado de San Isidro.

 

A fines de noviembre, la justicia penal de San Isidro imputó a Koessler por abuso sexual agravado contra las tres mujeres catequistas de 74, 62 y 39 años. Los ataques, de acuerdo a la denuncia, ocurrieron en el despacho del sacerdote en la Parroquia San José, de ese municipio bonaerense, entre finales de 2014 y agosto de 2015, informó Télam.


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Nidia continuó su relato: "Yo tengo abuso de niña, entonces para mí era el doble de doloroso lo que me había enterado. Entonces me hizo mucho daño y necesitaba una palabra que me sostuviera y me ayudara en ese momento. La respuesta de él (en referencia Koessler) fue: 'Lamentablemente, es una estadística. El hombre tiene instintos que no sabe controlar'. Y me puse más furiosa de lo que estaba".


La catequista había ido a consultar al cura por un caso de abuso que hubo en su familia y buscar contención. "Me enojé -siguió- y le dije: 'Cómo me puede dar esa respuesta', ya que estaba defendiendo a esa otra persona. Me levanté y él se levantó. Vino para saludarme y me agarró fuerte. Me apretó contra él fortísimo y puso su cara pegada a la mía, jadeando y pegándome hacia su cuerpo, todo entero".

 

"Y empezó a acercar la cara cada vez más a mi boca a su boca, y cuando sentí como que me iba a dar un beso, no sé cómo, si fue para abajo que me salí o lo empujé. Y salí. Salí de ahí. Ahora no voy más a la Iglesia. Porque no puedo y no creo en la Iglesia", concluyó la catequista.

 

"Me inmovilizó y empezó a jadear"


Nora recibió una convocatoria del padre Mario, en la cual él le proponía hacerse cargo de la coordinación de la nueva catequesis de la parroquia.

 

"Me levanto, sentados frente a frente, él se levanta primero y en ese momento me hace ¡zac! y me trinca. Cuando fui trincada yo iba con los brazos caídos a los costados del cuerpo. Me trinca y con 120 kilos contra 52, vos imaginate es un oso, me inmovilizó", denunció la catequista.


Me metió la lengua y me la sacó. Me chupó toda la cara y yo me quería escapar para abajo. Puso su pierna entre las mías, yo sentía su erección. Me quedé petrificada y él me lengueteaba y empezó a jadear. Empecé a ver negro y no me acuerdo más nada de cómo me fui".

 

La catequista dijo que como consecuencia del ataque adelgazó seis kilos, no podía dormir, no tenía ganas de comer, lloraba todo el día.

 

Finalizó su relato: "Hablé a la Diócesis de San Isidro y la secretaria me dijo que tenía que mandarle un mail a (Oscar) Ojea. Le mando un mail y me responden que recién para el 26/09 me podía recibir. Les dije: 'Dígale que voy a hacer la denuncia penal y que mi caso va a salir en los medios'. A los minutos me estaba llamando el Obispo". Según TN, la reunión para tratar su denuncia "no la satisfizo".

Oscar Ojea, obispo de la diócesis de San Isidro, fue electo presidente de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA) el pasado 7 de noviembre.

 

Causa judicial


"Ya se cerró la etapa de investigación penal preparatoria y estoy trabajando para pedir al juez la elevación de la causa a juicio oral. El plazo para esa solicitud vence el próximo 28 de diciembre", dijo a Télam Laura Zyseskind, a cargo de la Fiscalía de Violencia de Género de San Isidro, donde se radicó la denuncia.

 

Koessler, de 62 años, vive en el Hogar Marín desde que fue desplazado de su cargo en la parroquia San José a raíz de las acusaciones.


Respuesta del Obispado de San Isidro


Con un comunicado titulado "Aclaración de la situación del sacerdote Mario Koessler", fechado el 29 de noviembre pasado, la Iglesia se refirió a las denuncias de abuso contra Koessler.

 

"El 20 de septiembre de 2016, el Obispo Diocesano, monseñor Oscar Ojea, recibió denuncias sobre presuntas actitudes indebidas con personas adultas del presbítero Mario Koessler, por lo cual, inmediatamente, decidió apartarlo de su oficio pastoral y comenzar el proceso de investigación canónica sobre los hechos y circunstancias denuncias", arranca el texto.

 

Y añade: "Se tomaron las medidas cautelares que prevé el Código Canónico y que continúan vigente (...). Es oportuno expresar que el Pbro. Mario Koessler se ha puesto a disposición de la Justicia, en todas las etapas procesales, y espera que la misma se expida sobre el caso".

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abuso, obispo, catequita,
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