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Tiene 25 años y dirige una de las más grandes empresas de fabricación de jeans del país

24/08/2017 07:56 hs
Los creadores de Peuque explican las claves de su éxito en un mercado con mucha competencia.

Melina Levy tiene 25 años y está al mando de Peuque Jeans, marca de indumentaria femenina con presencia en todo el país. El proyecto, originalmente Peuque, lo arrancaron sus papás, Santos y Sandra, antes de que ella naciera. En 1989 abrieron un pequeño local en el subsuelo de una galería en la avenida Corrientes. También participaron el tío y el abuelo materno, que hoy siguen ocupando un lugar en la organización.


En 2010, Santos Levy falleció. Melina había compartido con él sólo un año en la empresa, donde aprendió su parte del negocio. Desde entonces, no para de crecer: pasó de tener 12 a 18 locales, y el último en abrir fue de 200 metros cuadrados en pleno centro comercial de La Plata.


El año anterior la facturación de la empresa alcanzó los 89 millones de pesos y se preparan para que la próxima cinta inaugural sea virtual: en septiembre será la primera marca de indumentaria argentina en vender ropa a través de una aplicación propia. "Creo que siempre es mejor hacer y equivocarse que no hacer. Hay posibilidad de volver para atrás si algo no funciona, pero el costo de no hacer es desaparecer", comentó Levy a LA NACION.


Parte de la familia también está involucrada en el negocio, dividida en distintas áreas. "Mi tío se ocupa de la venta por mayor, mi mamá es jefa de producto, la diseñadora principal. Mi abuelo y una de mis tías miran las finanzas y mi otra tía hace la parte de ventas y stock. Mi hermana (de 23 años) maneja todos los posteos de las redes sociales; tiene muy afilado el ojo y mucha onda", contó.


El año pasado contrató a un coach por primera vez para asesorar con los recursos humanos: "Nos ayudó a separar cosas entre familia y negocio, y a decir todo de la mejor manera", remarcó. Melina es la única que completó sus estudios universitarios y es licenciada en Marketing por la UCES. "Soy muy segura de mis decisiones. Al principio me pasaba, a nivel familiar, que me argumentaban «mis años tienen validez» y yo respondía «sí, pero cambió todo»", y luego agregó que si bien es muy segura, antes consulta con su mamá y su tío como referentes con experiencia.


Apostar "fuerte al medio" en su especialidad


La combinación de las prendas está a cargo de las clientas, pero la fórmula para el negocio es clara: destacarse por sus jeans. Hacen 40 modelos de jeans en la temporada de invierno y en verano otros 40, entre shorts y polleras de denim. "Es lo mejor que hacemos y nos vuelven a elegir por eso. Calzan increíble porque los probamos en muchos cuerpos diferentes antes de mandar fabricarlos", remarcó Levy. En los locales, el sector del denim ocupa un lugar central y diferenciado.


Trabajan con toda la línea de talles, del 23 al 32 (mientras que la mayoría sólo produce entre el 25 y el 30), para incluir todos los tamaños de mujer. Entre las 200.000 prendas que venden por año, las estrellas centrales son los jeans.


Digitalizar o morir


Asegura que la evangelización millennial no fue fácil: "Me costó convencer a mi familia de que había que invertir en hacer una buena página y todo lo referido a lo digital. También explicarles a los mayoristas que no les iba a traer menos ventas, que los clientes no cambian de un día para el otro su manera de comprar". Luego agrega con soltura: "Al concepto se le dice ROPO por Research Online Purchase Offline y es muy real".


Cuando llegó a Peuque recién arrancaban a moverse las redes sociales y su primera gestión fue armar el perfil de Facebook, aun antes de que las marcas pudieran tener sus páginas corporativas en la plataforma social. "Nunca compramos seguidores ni likes, lo que tenemos es genuino", dijo.

Lo bueno, aclara, es que el crecimiento y el posicionamiento digital se pueden medir con precisión y eso ayuda a convencer a los más escépticos. "No le vendemos a señoras de ochenta años, tenemos que estar en todo lo digital como nuestras clientas", sumó.


Digitalizarse con éxito, explica, no es cuestión de saber mucho de tecnología, sino de pensar soluciones. "Hace poco habilitamos una línea de WhatsApp para consultas mayoristas o de venta online. Desde entonces ese teléfono explota y es una herramienta muy simple, que usa todo el mundo todo el día", concluyó.


La primera vidriera es el celular


El año pasado crearon una cuenta de Snapchat. "Nuestras clientas son fanáticas, así que les mostramos la colección antes de que salga, en vez de guardarlo como un secreto hasta último momento. Si un competidor me lo copia aprendí a tomarlo como señal de que hacemos las cosas bien", explicó.


En Peuque invirtieron cuatro meses en desarrollar una app con Clinc, una agencia nacional. La idea es impulsar su uso con promociones y productos exclusivos para quienes elijan el canal mobile.


Para traer tendencias ir por la experiencia completa


"Viaje de producto" es una frase que se usa en el rubro para quienes van al exterior a ver qué se viene en las capitales de la moda. "Hago viajes de tendencia. El próximo voy con mi hermana menor y la idea no es ver ropa colgada en un local. Tengo reservada desde una clase de yoga en Central Park hasta una de gimnasia en el último piso en un edificio en Wall Street para encontrarme con lo último de lo que se viene, qué usan y qué hacen las mujeres", explicó Levy, y recordó los momentos de su infancia que los padres volvían y abrían las valijas con muestras y revistas. "Yo, de verdad, me desesperaba de la emoción", contó.


Mirar al interior para crecer


La ropa de Peuque es de idioma federal. Su público trasciende con facilidad las fronteras de Buenos Aires y por eso tiene locales en Salta, Mendoza, Rosario, Córdoba y Chubut. Además, el 30% de su negocio consiste en vender ropa por su canal mayorista a locales multimarca en el interior. Además desde su "carrito online" hacen envíos directamente a todo el país.


(Fuente: La Nación)

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