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La niña que vivirá por siempre a través de una cápsula de criogenización

29/07/2017 10:25 hs
La historia de la persona más joven en ser congelada y el renacer de la industria de congelamiento humano.

Matheryn Naovaratpong tenía dos años y dos meses cuando no despertó más; era la mañana del 19 de abril del 2014. Fue llevada de urgencia al hospital en Bangkok, donde los doctores descubrieron un tumor de 11 centímetros en el hemisferio izquierdo de su cerebro. Matheryn (a quien su familia llamaba Einz) tenía ependimoblastoma, una extraña forma de cáncer que afecta a los más jóvenes. El pronóstico era sumamente sombrío: la tasa de supervivencia más alta es de 30% a los cinco años. Einz había caído en coma.

 

En esa primera cirugía los doctores extrajeron el tumor e hicieron un orificio en el cráneo de Einz para aliviar la presión. Cuando terminó el procedimiento le dijeron a sus padres, los cuales son científicos con doctorado, que ella probablemente nunca despertaría. Incluso si lo hiciera, dijeron, el cáncer era incurable. El consejo del hospital fue que sacaran a Matheryn del soporte vital básico.

 

"Pero en una semana", me dijo el Dr. Sahatorn Naovaratpong por email, "Einz despertó y recuperó el conocimiento, respondió a la estimulación y sorprendió a todos. Einz representa el valor de la vida". Sahatorn es el padre de Matheryn (hablamos vía email a través de su hermana Dararat, quien tradujo los mensajes).

 

Esto inspiró a la familia a intentar un tratamiento. "Decidimos luchar contra el cáncer" me dijo Sahatorn. "Puede que no lo venzamos, pero su vida puede servir para dar un paso más allá y que la humanidad le gane al cáncer en el futuro".

 

Durante el año siguiente, la pequeña de dos años recibió 12 cirugías al cerebro, 20 tratamientos de quimioterapia y 20 sesiones de radioterapia. Einz perdió el 80 por ciento del lado izquierdo del cerebro, paralizando el lado derecho de su cuerpo. Hubo momentos de gran esperanza y agudo dolor; Sahatorn describe el periodo como una montaña rusa emocional.

 

"Nos dimos cuenta del poder de lucha por la vida al mirar sus hermosos ojos redondos" dijo. "Finalmente Einz fue capaz de ponerse de pie nuevamente y pudo ver con ambos ojos, como si le hubiera ganado al cáncer cerebral. Quería que volviera a la niñez normal, incluso sólo con la parte derecha del cerebro".

 

Recuperó la visión, la habilidad de pararse y, con terapia, comenzó a mover algunas partes del lado derecho de su cuerpo. Ella vivió más que otros pacientes con el mismo tratamiento, de acuerdo a Sahatorn. Muchas víctimas de ependimoblastoma mueren antes de cumplir dos años.

 

La familia Naovaratpong comenzó a hacer difusión en redes sociales para crear conciencia sobre el cáncer en niños y comenzó una fundación de investigación genética del cáncer. "Dejemos que Einz sea la primera en guiarnos" fue su lema, me dijo Sahatorn.

 

Pero en noviembre del 2014 el cáncer se propagó por el cerebro de Matheryn y acabó paralizando su cara y músculos. "Nos dimos cuenta que era el final", me dijo Sahatorn. "Debíamos preparamos para decir adiós". El 8 de enero del 2015, Matheryn fue dada de alta del hospital. Estaba completamente consciente.

 

"Entre la familia y otros parientes jugamos con ella y la celebramos antes de liberarla del sistema de soporte vital, sacamos ese peso de sus hombros a las 18:18" me dijo Sahatorn. Las "células de cáncer y otras células de su cuerpo han sido guardadas para estudios posteriores".

 

"Su cuerpo está criopreservado en Arizona, esperando las nuevas tecnologías", me dijo

Este año Matheryn Naovaratpong se transformó en la persona más joven en ser criónicamente congelada y preservada para una futura resucitación.

 

"Antes de ella la más joven que preservamos era una mujer de 21 años", me dijo Aaron Drake, el director de respuesta médica en la fundación Alcor Life Extension. "El rango es hasta los 102 años, esa es la edad de la persona más anciana que hemos preservado".

 

Alcor es una de las más grandes organizaciones dedicadas a la criónica, el acto de preservar humanos y mamíferos en una "biostasis" congelada para una resucitación futura. Los objetivos de Alcor son los siguientes: "Mantener a sus actuales pacientes en biostasis. Poner a sus actuales y futuros miembros en biostasis (cuando y si es que es necesario). Eventualmente restaurar su salud y reintegrar a la sociedad a todos los pacientes bajo el cuidado de Alcor".


Por una cuota en dinero Alcor dice ser capaz de preservar los cuerpos que se han deteriorado más allá de la capacidad de la medicina moderna por ayudarlos, hasta el día que la ciencia y la biotecnología hayan avanzado lo suficiente para restaurarlos.

 

Durante estos años, los médicos y técnicos de Alcor han hecho más de 130 criopreservaciones. Matheryn es la paciente más reciente.

 

El campo de la criónica está viviendo algo así como un renacimiento. En la última década, una carta abierta que explica la criónica como "un esfuerzo legitimo basado en la ciencia" ha recolectado 63 firmas de doctores e investigadores y su práctica se ha transformado en el núcleo del movimiento transhumanístico. Sus actores clave están apareciendo cada vez más cerca de los centros de atención. La criónica ha ganado apoyos de alto perfil: la leyenda del baseball Ted Williams fue congelado por Alcor.

 

En el proceso, la compañía ha luchado contra la acusación de irregularidades. En un libro y una entrevista con ABC, un ex empleado de Alcor denunció que la compañía usó un cincel y un martillo para sacarle la cabeza a un paciente y que le administró una dosis letal de drogas a un miembro que aún estaba vivo. Alcor negó las acusaciones y demandó al ex empleado.

 

Las organizaciones de criónica más grandes aún están en Estados Unidos (el Cryonics Institute, por ejemplo, es probablemente el más grande "competidor" de Alcor). Más allá de Alcor Reino Unido, la otra operación internacional seria en el área son los novatos KrioRus de Rusia, pero dado el renovado interés y el alcance de las redes sociales, la fama de esta técnica se ha extendido por el mundo.

 

"La familia supo de Alcor en Internet" me dijo Marji Klima, la vocera de Alcor. "Los dos eran doctores y luego de hacer 12 cirugías se dieron cuenta que ella no iba a ser capaz de salir adelante. En ese momento nos contactaron".

 

Alcor aceptó recibir a Matheryn como paciente y la hicieron miembro. El plan inicial era que Einz viajara a Estados Unidos mientras estuviera viva y así el equipo de Alcor podría hacer el procedimiento domésticamente. El procedimiento es complejo y muy invasivo. La BBC dice que es "intenso".

 

Implica llevar al paciente a una cama de hielo, cubrirla con materiales congelantes, reiniciar el corazón artificialmente con un "resucitador de corazón y pulmones", administrar más de una docena de diferentes medicamentos, drenar la sangre y reemplazarla con un anticongelante médico, abrir la cavidad torácica y poner los vasos sanguíneos en una máquina que sacará toda la sangre restante, luego bajar lentamente la temperatura del cuerpo a 1 grado celsius por hora. Luego de dos semanas el cuerpo alcanza la temperatura de criocongelación a -196 grados Celsius. Alcor seleccionó un hospital pediátrico muy bien equipado para hacer este trabajo.

 

"Se esperaba que esta pequeña de dos años fuera internada en el hospital a medida que su salud declinaba, así estaría más cerca" me dijo Drake en un email. "Desafortunadamente su respiración declinó más rápido de lo que los doctores anticipaban y dos días antes que viajara a Estados Unidos fue conectada a un ventilador artificial, lo que esencialmente eliminó la posibilidad de viajar en avión".

 

Alcor tuvo que viajar hacia donde estaba ella.

 

"Decidimos que un médico viajara" dice Klima, "porque a su edad y con su tamaño queríamos a alguien que fuera un experto. Cuando ves la musculatura de un pequeño niño, es algo muy diferente. Y esta era una pequeña niña con múltiples tumores en el cerebro".

 

Entonces Alcor envió a Tailandia a Drake y al doctor Jose Kanshepolsky, un neurocirujano retirado. Estuvieron dos días "en espera", que es el término de Alcor para el proceso de criopreservación en que los médicos están junto al enfermo, esperando que muera y preparando el procedimiento. Kanshepolsky examinó a la niña en el hospital antes que la llevaran a casa y descubrieran una alarmante complicación: ya que mucho de su cerebro había sido removido, su cráneo se había llenado de líquido cerebroespinal, lo que podía dificultar el proceso.

 

"Típicamente hacemos dos orificios en el cráneo para que podamos ver el cerebro, si el cerebro se empieza a contraer significa que está funcionando", dijo Drake. Esto es porque el anticongelante médico que utiliza Alcor, seca el cerebro y lo reduce en tamaño. Los técnicos de Alcor también insertan instrumentos cruciales a través de estas perforaciones: "En esos orificios se insertan acoplamientos termales, sondas que miden la temperatura y monitorean el cerebro", dijo Drake.

Debido a que había mucho líquido, el Doctor Kanshepolsky decidió comenzar con el proceso de preservación y dejar para después la extracción del cerebro.

 

De acuerdo a Drake, decidieron "llevar a cabo una perfusión crioprotectiva del cerebro de Matheryn en Tailandia". El equipo decidió hacerlo sin separar su cerebro del resto del cuerpo. "Esto demostró ser una forma efectiva de avanzar en el proceso de repatriación de vuelta a Estados Unidos", escribió Drake en un resumen escrito post procedimiento, el que firmó junto al CEO de Alcor, Max More.

 

"Al segundo día Matheryn fue pronunciada muerta por un médico que estuvo al lado de su cama", escribieron, "una pieza lista para cirugía fue preparada en el cuarto de al lado. Fue inmediato el acceso al paciente para estabilizarlo y proceder a la percusión. El sistema de crioprotección de Alcor ha sido probado en terreno y es efectivo".

 

El proceso quirúrgico ocurrió sin incidentes. "Ocurrió muy tranquilamente" dijo Klima, "Fue mejor que muchos de los que suceden en nuestro patio trasero". Pero pese a que este procedimiento ocurría lejos del patio trasero de Alcor, hubo que hacer arreglos para transportar el cuerpo de Matheryn hasta Arizona.

 

"Tuvimos que cumplir con las regulaciones de la industria funeraria", dice Drake. "Existen regulaciones aéreas que tienen que ver específicamente con transportar restos humanos. En este caso nosotros contactamos a una empresa funeraria de Inglaterra, la misma empresa que estuvo a cargo de transportar los restos de David Carradine, ¿recuerdas que murió en Bangkok? Ellos nos ayudaron con los documentos que necesitábamos llenar. Los certificados de defunción en Tailandia y Estados Unidos y una variedad de cosas", luego fue la hora de preparar el cuerpo para el viaje.

 

"Lo típico es que movemos la cabeza hacia el tronco del cuerpo", me dijo Drake. "No sabíamos cómo iba a reaccionar la familia, la morgue, los oficiales de inmigración. Esto debe pasar a través de un número de lugares, como la aduana, la TSA (administración de seguridad de transportes) y más. El ver una cabeza congelada dentro de una caja habría hecho saltar varias alarmas.


En Estados Unidos no hay muchos problemas, pero allá puede que no estén acostumbrados". Por eso mantuvieron el cuerpo intacto y congelado. "El paciente fue puesto en un contenedor especial preparado con hielo seco y el congelamiento (-79 grados Celsius) comenzó ahí", escribieron More y Drake. Resultó ser un cálculo astuto, el contenedor pasó la inspección.

 

"Luego que la embajada de Estados Unidos en Tailandia aprobara el envío, el contenedor fue cubierto con hielo seco y enviado a través de una aerolínea hacia el aeropuerto de Los Ángeles para su aprobación en la aduana", de acuerdo con un documento oficial. Una vez ahí, Alcor le dijo a su agente funerario que retirara el contenedor. Drake y otros operarios de Alcor manejaron hasta allá para buscar el contenedor, en lo que Klima llama un "vehículo de respuesta de Alcor".


Cubrieron el contenedor con hielo seco, lo subieron al camión, obtuvieron los permisos necesarios y llevaron la carga a Scottsdale. "La neuro separación fue llevada a cabo en Alcor luego de llegar y Matheryn se transformó en el paciente número 134", de acuerdo a la compañía.

 

El procedimiento de Matheryn es lo que Alcor llama un "neuro"; al final el cerebro es extraído y preservado, el opuesto a lo que sucede cuando congelan todo el cuerpo. Su cerebro ahora está guardado en un "Bigfoot Dewar", un contenedor de acero inoxidable aislado y al vacío que está lleno de nitrógeno líquido y se mantiene a -196 grados Celsius, junto a una docena de cerebros. La esencia de Einz, de dos años de edad, descansa congelada en Arizona, a la espera de una cura y de alguna manera para volver a tener un cuerpo.

 

"Nos costó mucho planear la logística, pero estamos muy felices con los resultados", me dijo Drake.

 

El deseo de vida eterna (o quizás sólo otra oportunidad) es universal, entonces no es sorpresa que la criónica haya comenzado a atravesar las fronteras. "Tenemos muchos pedidos desde otros países" me dijo Klima, pero Alcor aun no tiene los recursos o la infraestructura para aceptarlos todos.

 

El gasto es prohibitivo pero no astronómico. Una membresía, lo que garantiza el derecho a ser puesto "en espera" (y también da un tarjeta de intensificación de emergencia de Alcor), cuesta 770 dólares al año [unos 12,000 pesos mexicanos], además de demostrar que se han hecho los arreglos financieros para el procedimiento final. La criopreservación cuesta entre 80 mil dólares al año (por una "neuro") y 200 mil dólares (por el cuerpo completo), dependiendo de cuánto de tu cuerpo deseas mantener. Alcor sugiere que los posibles miembros compren seguros de vida para cubrir los costos.

 

"Nuestro mercado está creciendo", dijo Drake. Él atribuye este interés a la atención de los medios, el auge de las redes sociales y una juventud más abierta de mente. "La generación más joven está acostumbrada a ver cambios en la tecnología. Puedes inventar algo y en seis meses hay una aplicación para eso. La generación joven ve esto y piensa '¿Por qué no? Si ya se ha solucionado casi todo, ¿Por qué esto no?' Ellos sienten que es inevitable".

 

Como organización, Alcor no ha querido promoverse. "Creo que el consejo tiene miedo que estemos intentando 'vender' la inmortalidad, pero las redes sociales van a crecer con o sin nosotros", dice Drake, y desde ahí están llegando los nuevos clientes.

 

Aquellos que supieron sobre Alcor en internet y han buscado servicios de extensión de la vida en Europa u otros lugares, han comenzando clubs o sociedades y se han tomado los foros de la web. Un grupo perteneciente a una organización de criónica europea tenía tantas esperanzas que fueron engañados por un grupo llamado Mamut Siberiano y creyeron que la promesa de preservar a raperos británicos en permafrost era real.

 

Los padres están haciendo miembros a sus hijos, incluso si no están enfermos. "Nuestro miembro más joven tiene tres meses de edad" dijo Klima, "las familias los hacen miembros". El proceso es legal, dice Drake, si los padres demuestran ser los guardianes legales del menor. "Los padres pueden tomar la decisión por su hijo mientras es menor de edad. El niño luego puede decidir salirse si lo desea".

 

Matheryn es la miembro más joven y también fue el primer paciente de Alcor en recibir el tratamiento en Asia. Ellos se muestran seguros de que habrá más.

 

"Alcor le dio a Einz la oportunidad de respirar nuevamente una vez que la tecnología apropiada para su enfermedad esté disponible" dijo el padre de Matheryn. Su familia está agradecida con Alcor, pero no tienen muchas esperanzas. Son una familia de doctores y la lección que sacaron luego de la batalla de su hija contra el cáncer es que aun queda por investigar cuando se trata de medicina y fisiología humana.


La vida de Matheryn fue posible, en primera instancia, gracias a la ciencia moderna. Sahatorn dice que ella fue dada a luz por una madre sustituta porque su madre verdadera perdió el útero al dar luz a su primer hijo.

 

"El tratamiento de cáncer necesita cambios", dijo Sahatorn. "Los métodos convencionales no funciona contra el ependimoblastoma y muchos otros tipos de cáncer. Necesitamos más investigación sobre el cáncer genético. Sin investigación no habrá cambios". Por su parte los padres de Matheryn seguirán promoviendo la iniciativa de investigación del cáncer en niños, la que será administrada por la fundación Rama. Parte de la razón por la que acudieron a Alcor fue para continuar con el avance de estas investigaciones.

 

"Ellos no querían que la vida de su hija terminara en vano", dijo Drake. "Ellos esperan que al preservar células de este cáncer en particular se pueda encontrar un mejor plan de tratamiento y eventualmente una cura. Si lo ves desde fuera, lo que ellos están intentando lograr es muy altruista". La familia Naovaratpong nunca dejará de luchar contra la enfermedad de su hija. Nunca.

 

"Hemos usado métodos convencionales por más de cincuenta años", dijo Sahatorn, "Parecía que no teníamos esperanzas hasta hoy".

 

Alcor, por supuesto, tiene muchas esperanzas. Es muy incierto saber si la ciencia descubrirá algún método para reparar los cuerpos dañados en el pasado. James Lovelock puede haber reanimado a ratas congeladas, pero eso está muy lejos de reanimar cuerpos humanos completos que han estado convertidos en hielo por décadas. La esperanza es que muchos factores futuros se alineen.

 

"Por supuesto tenemos que encontrar una cura para el cáncer", dice Drake, "Luego necesitamos pensar realmente en lo que se necesitaría para poder regenerar un cuerpo. Lo más popular es clonar un cuerpo, pero ya no se hace eso", dice y señala los avances en la impresión en 3D de órganos y piel, pero también admite que toda esta empresa puede que nunca funcione y que es un "experimento de la ciencia que está siempre progresando", uno que es válido y Matheryn es la persona más joven en ser parte.

 

"Sabemos que es posible regenerar un órgano pequeño y hacer crecer un nuevo corazón", dijo. "Sabemos que es posible imprimir células y corazones en tres dimensiones. En algún punto seremos capaces de regenerar un cuerpo completo, o al menos sus órganos, y poner todo junto. Después de eso necesitaremos transplantar el cerebro a este nuevo cuerpo".

 

Luego, ¿cómo se reanima un cuerpo? Ni siquiera el CEO de Alcor tiene la respuesta. Él junto a miles de personas vivas y cientos de congelados han puesto su fe en en la idea que la ciencia encontrará una forma de descongelar y revivir el cerebro de una niña de dos años.

 

"Al menos dedicamos su vida y su cuerpo al progreso y el desarrollo de la ciencia", me dijo Nareerat, la madre de Matheryn, en nuestra única comunicación. "Esta es otra cura para nuestra familia; sabemos que está viva pese a que estamos separados".

 

Si de alguna forma llega el día en que podamos resucitar a los muertos, al menos Matheryn no estará sola. Sus padres se han comprometido a ser miembros de Alcor y esperan ser reanimados en algún mejor futuro.

 

(Fuente Vice)

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