domingo 17, diciembre 2017 | Actualizado 01:28
Usuario
Bienvenido
T 20°C H 68%

El fantasmal crimen que sirvió de inspiración para Twin Peaks, la serie que vuelve 26 años después

22/05/2017 14:42 hs
La exitosa creación de David Lynch y Mark Frost vuelve con una tercera temporada, más de un cuarto de siglo después.

Así como se representa en el inicio de la icónica serie de culto Twin Peaks, en el verano de 1908 en la pequeña comunidad de Sand Lake, condado de Rensselaer, estado de New York, la aparición del cadáver de una mujer, en este caso llamada Hazel Irene Drew, sacudió a la comunidad. Se trataba de una sensual joven de 20 años, de ojos azules y melena rubia. Al igual que en la ficción, Drew fue encontrada en un lago, rodeado de bosques, una zona frecuentada por cazadores y pescadores, pero poco recomendada para un paseo de una mujer sola.


Ahora, Twin Peaks, la exitosa creación de David Lynch y Mark Frost, estrenada a comienzos de los años 90, vuelve con una tercera temporada, 26 años después.


Hace escasos días, Frost fue convocado a recordar cuál fue su fuente de inspiración, a través de un artículo donde se recogen comentarios del autor sobre el modo en que aquel crimen impresionó su mente infantil, según consingo el diario The Independent.


Fue un caluroso 7 de julio de 1908, cerca de las 7:30 de la tarde, cuando Hazel Irene Drew se cruzó con dos hombres: Frank Smith, un joven granjero con quien había sido vista en varias ocasiones y que al parecer la pretendía, y Rudolph Gundrum, de 35 años, un vendedor de carbón que, al pasar con su carro tirado por caballos, levantó a Frank en la ruta. Mientras ellos se alejaban, Hazel los saludó sacudiendo con la mano el sombrero de paja decorado con tres plumas que llevaba y entonces Frank le dijo a Bundrum: "Es la hija mayor del viejo Drew".


Fueron los últimos en verla con vida. Cuatro días después fue hallada, flotando en el lago, boca abajo, el cuerpo ya abotagado y deformado por la larga inmersión. La causa de la muerte fue un golpe en la parte posterior de la cabeza; su cráneo había sido hundido con un objeto romo que no pudo ser identificado.


Sucede que el misterio de esta muerte sigue sin resolverse, más de un siglo después. Sin embargo, el caso, que en su momento atrajo mucha atención de la prensa, hubiera caído en el olvido de no ser porque cerca del sitio donde fue hallada Hazel se encuentra el pueblo de Taborton, donde el co-creador de Twin Peaks, Mark Frost, pasaba sus vacaciones de niño.


"Escuché historias sobre ella durante toda mi infancia. Se decía que su fantasma se aparecía en los alrededores del lago. En cierta forma es de allí que vino Laura", había expresado alguna vez Frost, en referencia al personaje de la serie. Es que esa era una historia esgrimida en su pueblo por los adultos para disuadir a los niños de ir a jugar solos al bosque.

 

Varios años después, ya convertido en un novelista y guionista exitoso, se inspiró en este caso cuando creó, junto a Lynch, la serie que en los 90 transmitió ABC, y que acaba de volver ahora con nuevos episodios.


Fue en Los Angeles donde Frost y Lynch concibieron la historia que se inicia con el asesinato de Laura Palmer, un crimen que constituye el núcleo de la trama de la serie original y tema también presente en la vuelta de Twin Peaks.


"Fue la idea de este cadáver de una joven, hallado en la orilla de un lago, del misterio que queda sin resolver, de los muchos sospechosos y de la clase de cruce cultural y de diferencias sociales de la gente que interactúa en torno a ella; eso realmente impactó mi imaginación", dijo Frost.


Tanto Hazel como Laura eran dos jóvenes atractivas de pueblo chico cuyos asesinatos revelan una larga serie de secretos personales, más o menos sórdidos, y una doble vida, oculta hasta para sus más allegados. 


Como en la serie, los investigadores fueron encontrando y descartando sucesivamente una larga lista de sospechosos.


El crimen de Hazel sigue impune, pero el misterio de lo irresuelto es lo que hace atractiva su historia. Al igual que la de Laura Palmer.

Enviá tu comentario
Seguí leyendo...