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Por qué tienes que lavar tu toalla de baño mucho más seguido de lo que quizás piensas

03/01/2017 09:32 hs
Resulta placentero salir de la ducha y secarse con una toalla suave pero hay una razón más fuerte para lavarla más seguido.

Los científicos señalan que las toallas o toallones que usamos a diario para secarnos la cara y el cuerpo son caldo de cultivo de toda clase de bacterias y hongos y acumulan células de piel muerta y secreciones salivales, anales y urinarias, así como ácaros y otros agentes patógenos.


Y es que esos rectángulos de tela esponjosa son ideales para su proliferación porque tienen muchos de los requisitos indispensables para garantizarla vida de los microbios: agua, temperatura cálida, oxígeno y pH neutro.


Afuera, como el cuerpo


Los residuos celulares, más el oxígeno del ambiente, sirven de alimento para los microbios. Y la humedad constante aporta un pH neutro, ni ácido ni alcalino, similar al del cuerpo, que favorece su supervivencia y reproducción.


La mayoría de estos microbios probablemente no vayan a causar daño, dado que provienen del propio cuerpo. Pero están allí, y se multiplican rápido. Y la cosa cambia si las toallas se comparten: en ese caso, el cuerpo queda expuesto a los microbios de otros.


Peor aún, las toallas acumulan otros gérmenes que están presentes en el baño , incluidos, cómo no, los que pueden dispersarse desde el inodoro o taza, sobre todo si tiras la cadena sin bajar la tapa.


¿Cada cuánto?

"No hay datos científicos para determinar con exactitud cuán frecuentemente debemos cambiar sábanas y toallas", le dijo a la BBC la científica Sally Bloomsfield, experta en enfermedades infecciosas y consultora del Foro Científico Internacional de Higiene Hogareña (IFH).


Pero sí hay evidencia, dice la experta, de que existen riesgos de infección en el hogar. Desde infecciones cutáneas hasta una amplia gama de enfermedades, como las que generan bacterias como la Escherichia coli o la Staphylococcus aureus.


¿Qué hacer, entonces, para minimizar los riesgos?


Bloomsfield desaconseja, en primer lugar, el compartir toallas, especialmente las de mano, así como otros ítems de higiene personal. "Los textiles húmedos son un refugio especial para organismos dañinos", apunta.


Durante mucho tiempo se aconsejó el lavado semanal como medida de prevención de infecciones. Pero los científicos ahora creen que una semana de uso es demasiado tiempo.


"Si logras secarlas por completo, no más de tres usos, ese es el máximo", señala Philip Tierno, microbiólogo y patólogo de la Escuela de Medicina de la Universidad de Nueva York, a la publicación Business Insider.


Trucos para sacarle el mejor provecho de tu lavadora


También ayuda usar una pequeña dosis de vinagre blanco para prevenir el olor a húmedo y luego dar un segundo lavado con el jabón de ropa habitual.


Y de ser posible, secarlas al aire libre para que se aireen mejor.  Ante la duda, señala Bloomsfield, mejor lavar de más que de menos.Además,  el olor a húmedo es una mala señal: si una toalla huele, dicen los expertos, es que los microbios llevan rato creciendo en ella y es hora de meterla en la lavadora con urgencia.


(Fuente BBC)

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