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Corte y confección: cámara lenta para el aumento de la luz

05/09/2016 08:59 hs
Tambalean amparos por falta de legitimidad. Analizan politización de quejosos y de jueces.
Ignacio Zuleta
Por Ignacio Zuleta

Por Ignacio Zuleta

@IZuleta


  • El gobierno espera un trato manso por parte de la Suprema Corte de Justicia en el expediente sobre las trifas de la luz. El tribunal espera para hoy que la procuradora Alejandra Gils Carbó le envíe el dictamen previo a la sentencia en las dos causas sobre tarifas de la electricidad. Una es el recurso extraordinario presentado por el poder Ejecutivo contra un amparo concedido por la cámara Federal de la Plata, que suspende los aumentos en todo el país. El otro es una medida del mismo tipo concedida por la jueza federal del partido de San Martín (Buenos Aires) Martina Isabel Forns, que envió el expediente con una suspensión nacional del nuevo tarifario de la luz directamente a la Corte.


  • Los jueces del tribunal estudiarán en cámara lenta el dictamen de Gils Carbó y dilatarán una resolución hasta que se haya hecho la audiencia del gas del próximo 16 de setiembre. La intención del tribunal es restarle visibilidad a su decisión después de que el fallo sobre las tarifas del gas alcanzase un impacto tal que se considera es el revés más grave que ha tenido el gobierno Macri desde que asumió. El costo fiscal del chiste lo calculó el gobierno en los $ 20.000 millones, que es la suma que deberá seguir pagando como subsidios al gaseoso fluido.


  • Este partido tiene tres jugadores. 1) El gobierno quiere bajar el gasto público, pero habla de tarifas, como lo cual se compromete a audiencias y criterios sobre razonabilidades y gradualismo sobre los que nadie le preguntaría su hablase de subsidios. Anteriores gobiernos hacían eso y eludían el corsé del art. 42° de la Constitución (derechos del consumidor) que pide audiencias. 2) los accionantes que son organizaciones como el Centro de Estudios para la promoción de la Igualdad y la Solidaridad que esgrime la representación de los usuarios, pero es patrocinado por dirigentes políticos como el diputado Walter Abarca (ex secretario privado del matrimonio Kirchner), la diputada Evangelina Ramírez, esposa del ex intendente de Quilmes Francisco "Barba" Gutiérrez, el apoderado del PJ nacional de Buenos Aires Jorge Landau, y el presidente del PJ de esa provincia, Fernando Espinoza. 3) los jueces. La jueza de San Martín está registrada como militante de la agrupación kirchnerista Justicia Legítima y acumula un impecable récord: falló en contra del tarifazo de la luz, y antes contra la empresa Fibertel (hostigada por el anterior gobierno) y en favor de la polémica reforma judicial que terminó de hundir al peronismo en los tribunales.


  • Ante este elenco, la posición de la justicia está más cerca de favorecer al gobierno que a los opositores, a quienes ya les dieron el gusto con el fallo sobre el gas. Hasta el fin de semana los cinco magistrados estaban cerca de rechazar los planteos de los jueces (camaristas de la Plata y jueza de San Martín). En el primer caso dudan de la legitimidad de los demandantes por su relación con la política. En el segundo, las dudas son sobre la limpieza del trámite elegido, que fue enviar el expediente a la Corte sin escalas, algo que puede ocurrir al revés si se confirma el criterio conversado en el cuarto piso la semana pasada. Ampara esta actitud que se trata de amparos y la Corte ha dicho varias veces que no se mete con la cautelares, salvo casos de gravedad institucional. Algo debe saber el ministro Germán Garavano, que habló este fin de semana de falta de legitimidad de los querellantes. ¿Le ocurrirá lo mismo que con el fallo anterior, que comunicó a su gobierno algo distinto a lo que firmaron los jueces? Ojalá esta vez le hayan contado las cosas como son.


  • Desde el fallo sobre el gas de agosto pasado las relaciones entre la Corte y el gobierno quedaron deterioradas. Es algo, para decirlo en la jerga abogadil, algo más culposo que doloso. Los dos poderes están en etapa de aprendizaje. El Ejecutivo aprende a gobernar; la Corte se adapta a una nueva convivencia con dos nuevos integrantes, Horacio Rosatti y Carlos Rosenkrantz. Éstos no se conocen entre sí, pero ya son el bloque de los nuevos. Horacio Rosatti y Juan Carlos Maqueda con el bloque de los ex convencionales. Con Ricardo Lorenzetti lo acerca haber estudiado en universidades del interior. Frente a ellos está el bloque UBA, Elena Highton y Rosenkrantz.


  • De ese complejo entramado surgen posiciones políticas. El gobierno cree que Lorenzetti juega la propia y que sueña con perpetuar su poder en el tribunal y erigirse como seguro de gobernabilidad. Para eso ha alzado posiciones contrarias a lo que es el macrismo: apoyó la ley de Medios, les devolvió la coparticipación a las provincias y ahora le arrojó el cañonazo de las tarifas. Lorenzetti cree que el gobierno improvisa, que le tiene recelo por la buena relación que tenía con Carlos Zannini (no con Cristina de Kirchner, a quien le presentó una vez la renuncia y le volteó la reforma judicial) y que no maneja a Elisa Carrió, que lo tiene a él en la mira.


  • Highton quiere seguir siendo jueza después de los 75 años que cumple en 2017 y tiene dos caminos. Uno es acogerse a la doctrina Fayt y plantear que la constitución que puso el límite de edad es inconstitucional. No da para mucho porque ella fue designada después de sancionada esa norma, en cambio Fayt venía de antes. El otro camino es que el poder Ejecutivo le aplique el artículo 99°, inc. 4° de la constitución que dice: "Un nuevo nombramiento, precedido de igual acuerdo, será necesario para mantener en el cargo a cualquiera de esos magistrados, una vez que cumplan la edad de setenta y cinco años. Todos los nombramientos de magistrados cuya edad sea la indicada o mayor se harán por cinco años, y podrán ser repetidos indefinidamente, por el mismo trámite." Después de lo que firmó sobre tarifas nadie cree que el gobierno la premie a Highton.


  • Maqueda es respetado porque es el único juez que viene de la política y entiende las necesidades de quien gobierna, aunque fue duro en la sentencia de las tarifas. Lo respetan además porque fue ministro de José Manuel de la Sota, hombre clave en la elección que hizo a Macri presidente y no saben qué vasos comunicantes puede haber entre los dos. Rosatti está en revisión después del fallo tarifas; fue el más duro en defensa de las audiencias, algo que debió prever el gobierno al designarlo. La verdad es que antes de proponerlo, Macri no lo conocía ni de nombre y ninguno de sus asesores había leído sus escritos. Rosenkrantz es un misterio porque hasta ahora no ha firmado nada.


  • De todos modos, este primer round de las tarifas del gas fue un gran aprendizaje para todos. Sin un organizador de la economía, como se ufanaba de ser Domingo Cavallo, que es el símbolo del súper ministro del área, el gobierno no se dio cuenta de que el aumento de las tarifas no lo hace el estado sino las empresas proveedoras porque el gobierno busca reducir los subsidios para bajar el gasto público. El gobierno anterior intentó bajar los precios, pero lo hizo tocando subsidios, no tarifas, con lo cual se vio eximido de convocarlas.


  • De esa experiencia debieron recordar que el malhumor colectivo y los amparos habían frenado los aumentos a los que se había comprometido Cristina de Kirchner cuando fue reelegida en 2011. Duró poco la ilusión y el gobierno puso marcha atrás. No querían repetir lo que había pasado en 1990 cuando Erman González, ministro de Economía, dispuso un tarifazo padre para calzar la caja de las empresas que estaban en curso de privatización. El descrédito de esa medida alimentó la crisis que lo hizo ministro de Economía a Domingo Cavallo. La memoria de aquel pánico reflotó en el Julio de Vido de 2011, que quiso aumentar y no pudo.


  • Tampoco hubo una percepción de lo que podía hacer la Corte, por falta de interlocutores que indagasen a fondo en lo que pensaban los jueces. Por ejemplo, el gobierno fue a notificarse de la sentencia convencido de que no le impondrían audiencias para el gas en boca de pozo creyendo que le admitirían que se valor lo establece el mercado, cuando está "pisado" desde hace años. Si hubiera tenido algún canal de información, se hubieran enterado de que los jueces de la Corte, antes de emitir la sentencia, vieron los videos con las largas exposiciones de Juan José Aranguren en el Senado y en Diputados. En esa experiencia, que puso a prueba su capacidad de vigilia, pusieron particular atención al diálogo entre el ministro y el diputado José Luis Gioja.


  • Este sanjuanino es ingeniero en petróleo y además presidente del PJ, cuyo apoderado Jorge Landau firmó el exitoso pedido de amparo ante la justicia de La Plata que paralizó los aumentos. Gioja le preguntó por qué YPF informaba a la Securities and Exchange Commission que el valor del gas era de U$S 1,9 por millón de BTU (unidad de medida de ese fluido) pero mantenían un precio interno de U$S 5,5[1]. Los jueces advirtieron que Aranguren eludió la respuesta pese a la insistencia del diputado[2]. Llegaron a ver cinco veces ese video y concluyeron que ese era el punto más débil de la política energética: la diferencia de precio demostraba que no lo regulaba el mercado. Además, encerraba otra bomba que prefirieron no comentar en la sentencia. Esa diferencia es la que se aplica al subsidio a las empresas petroleras que en 2016 llegaría a los U$S 6.000 millones con el propósito de impedir que quebrasen por la caída del precio internacional.


  • Los cuatro jueces (Ricardo Lorenzetti, Elena Highton, Juan Carlos Maqueda, el debutante Horacio Rosatti) tenían criterios diferentes y hubo esfuerzos para la unanimidad. Esto alimentó la leyenda de que en algún momento de que estaban 2 a 2. Había criterio común en observaciones de circunstancia, como la que hizo uno de los "justices": "- ¿Cómo se les ocurre aumentar el gas en invierno y la luz en verano? ¡Hay que hacer al revés, aumentá la luz cuando hace frío, y el gas cuando hace calor!". Lorenzetti fue el más contemplativo con la posición del gobierno y los dos jueces que fueron convencionales constituyentes en 1994, que introdujo los derechos del consumidor en el artículo 42°, fueron los más duros.


  • La ausencia de Macri para ir al G 20 tendió un manto de distención en la colectividad de los políticos, que se entregaron a resolver entuertos en cada formación. Lo más divertido ocurre en el peronismo, que es un enjambre de ambiciones que se disparan hacia todas las direcciones. El síntoma más notable es la escoliosis que padece la columna vertebral del movimiento por primera vez en décadas. El viernes la CGT, en la que mandan los peronistas, se distrajo en una reunión con el ministro macrista Jorge Triaca. Ese mismo día, la cúpula del PJ asistió a una marcha de la segunda marca sindical, la anti cegetista CTA. No se veía desde los años del "peronismo sin Perón" de la era Onganía esta disidencia. Verlo a José Luis Gioja apoyando esa marcha - aunque no asistió porque se fue a San Juan - es el dato clave. Sí se los vio allí al vicepresidente del partido Daniel Scioli - prudente, se quedó lejos del palco donde lucían Hugo Yasqui, que se cansó de hacerle huelgas, y el contaminante Amado Boudou - y a Víctor Santa María, presidente del PJ de la Capital Federal.


  • La marcha fue un recuento de las filas del kirchnerismo que se fue a las ultimas elecciones con la fórmula Scioli-Zannini, que juntó lo que había juntado ese dúo en la cena de cierre en Costa Salguero. En aquella oportunidad estaban de Milagro Sala a Ricardo Casal, o sea la revoltosa y el comisario. Esta vez el arco fue similar, de Luis Delía a Carlos Tomada, que se pasó 12 años de ministro de Trabajo negándole a la CTA las plenipotencias que reclamaba para ser como la CGT.


  • A Gioja lo llevó Santa María a almorzar el jueves a la sede de la universidad de los porteros (UMET) para que estuviera con algunos de los fogoneros de esa algarada, como el sindicalista Eduardo López (docentes), los parlasures Jorge Taiana, Daniel Filmus y Eduardo Valdés y Francisco Cafiero, Eduardo Jozami y Horacio González. Gioja y el grupo estaban enojados por el gesto de la CGT de ir a verlo el viernes a Triaca en gesto que parecía un desaire a la marcha. Algo que no debió extrañarles porque la razón de ser de la CTA es matar a la CGT. También estaban enojados con Miguel Pichetto, que se reunió con la CGT y apadrina movimientos "renovadores" pese a que está en la mesa del PJ. Esos movimientos los ejecutan hombres como Diego Bossio y Mauricio Mazzón que hasta hace poco han comido de la mano de Gioja, que administra la liga Gestar, la única que recibe fondos partidarios para formación y que creó el propio Néstor Kirchner. Estos renovadores buscan diferenciarse del kirchnerismo residual y arrastran a gobernadores e intendentes que buscan una nueva gobernabilidad, o sea que los ayuden los gobiernos macristas a cambio de alejarse de la marca K.


  • El diputado González fue saludado en ese almuerzo en lo de los porteros con mimo especial porque ese jueves le habían descubierto el retrato de los ex presidentes de la cámara de Diputados de la Provincia. Un acto de convivencia rara entre peronistas, en el que estuvieron el actual titular Jorge Sarghini y el ex duhaldista y el hoy macrista Osvaldo Mércuri. Ese acto obligó a que Ginés González Garcia suspendiese el almuerzo de la peña Cafiero, en Moliere - que se hace los jueves -, para que se hiciera esa fiesta en La Plata.


  • Escoliosis en la columna vertebral del movimiento: Eduardo Valdés, Daniel Filmus, José Luis Gioja, Jorge Taiana, Eduardo Jozami, Felleti, Víctor Santa María,, peronistas que apoyan a la CTA, adversaria de la CGT, que habla con el gobierno.


  • El recelo de los peronistas que se reunieron en lo de Santa María es que la movilización renovadora termine echando a los peronistas en brazos de Sergio Massa. Por eso está abierto a debate si deben o no concurrir al acto que harán mañana los gobernadores "renovadores" (Sergio Uñac, Sergio Casas, Gustavo BordeT o Rosana Bertone) y los intendentes del llamado grupo Esmeralda (Martín Insaurralde, Juan Zabaleta, Mariano Cascallares, Juan Pablo de Jesús, Eduardo Bucca, Gabriel Katopodis, etc.) para recordar la victoria de Antonio Cafiero sobre Juan Manuel Casella en las elecciones a gobernador en 1987. Rara costumbre de buscar simbolismo en un aniversario número 39 (la lluvia, en la quiniela).


  • Esa amenaza massista es lo que divide la lista de invitados. El grupo ya logró que mañana hable en el acto el ex ministro Ginés González García, un emblema de la renovación, una persona que es portador indudable de ortodoxia partidaria y que ha resistido siempre la cercanía de Massa, con quien milita su sobrino, el diputado nicoleño Lisandro Bonelli. Uno de los centros de debate sobre estas evoluciones fue el quincho-museo que tiene en su casa de Almagro el ex embajador Eduardo Valdés, que abrió los portones para festejar el cumpleaños 70 de Ginés. Juntó a un seleccionado de más de un centenar de dirigentes y figuras del peronismo, que fueron de José Luis Gioja a Moisés Iconikoff, pasando por Carlos West Ocampo, los hermanos Héctor y Rodolfo Daer, el sanitarista Rubén Torres, Guillermo Piuma, el empresario Hugo Sigman y su mujer Silvia Gold, Daniel Basile, el ex ministro Alejandro Colla y decenas de amigos. Le jalearon los 70 años - "la domiciliaria", en la jerga de los políticos, porque es la edad para la detención en casa - y, de paso, le sacaron punta a los tanteos entre peronistas.

  • Gioja, picado por el grupo "renovador" que juega a sus espaldas para aislarlo en la jefatura del PJ, está prevenido de la amenaza de copamiento del massismo de estructuras del peronismo. Los escucha cuando le dicen a él que tienen que hacerlo para que el gobierno de Macri y el de Vidal les ayuden a llegar a fin de mes. Pero sabe que el macrismo promueve el entrismo de Massa en el PJ porque esteriliza a la oposición. Al final, entiende, eso beneficia al gobierno nacional.


  • Lo invitaron al acto de mañana por Cafiero, pero se fue a San Juan sin ir ni a la marcha a la que adhirió en el almuerzo del día siguiente. A ese acto está invitado también Scioli, que tampoco tiene decidido si irá o no. Tiene mejores opciones, como festejar el gol 120 en el campeonato de Futsal, que ha vuelto a animar La Ñata (https://www.facebook.com/danielsciolioficial/videos/10154399923228787/). Entre los renovadores no lo quieren mucho; si aparece allí, disipa las fantasías macristas. En esto funcionan dictámenes de fondo: un viejo refrán de la cibernética dice si un hombre teme ser reemplazado por una computadora, debe ser reemplazado por una computadora. En el peronismo vale decir que, si un dirigente teme ser reemplazado por Massa, debe ser reemplazado por Massa. A eso no le teme Juan Urtubey, que como Gioja ha tomado posición en la línea "Massa es el límite".


  • En ese cumpleaños que se extendió hasta la madrugada del jueves hubo brindis por otro cumpleaños, el de Iconikoff, que se celebraba el viernes. También hubo catarata de regalos y cruce anécdotas y hasta chistes. En este rubro anotamos una versión renovada de una vieja facecia que se actualiza cada tanto. Narra la visita de una dama al ginecólogo. Al revisarla le dice: "- Pero usted es virgen... ¿No me había dicho que era casada?". "- Sí doctor, y casada tres veces". "- ¿Cómo es virgen usted?". "- Ay doctor: mi primer marido era del Pro, pura lengua. El segundo era radical, que cuando están arriba no saben qué hacer..." "- ¿Y el tercero? "- Ay, doctor, el tercero era peronista, y ese me rompió el c..."


  • Igual, otros sectores del peronismo han reaccionado ante los "renovadores". Fernando Espinosa ha convocado para hoy a una reunión del consejo provincial del PJ con una agenda anodina. Es para producir un hecho informativo que compense la algarada de mañana, que será para recordar de un hecho histórico de la provincia de Buenos Aires. Habrá instrucciones para no ir al hotel City mañana.


  • Al massismo le reprochan ahora en el gobierno que se demore el dictamen en Diputados para la reforma electoral. Cuando todo estaba cerrado, como se informó aquí, el bloque massista presentó objeciones que desbaratan el acuerdo al que habían llegado los bloques. Esta minuta la sintetizamos en esta página el lunes anterior en estos términos: 1) la aplicación de la boleta única y la urna electrónica será en 2017 sólo para los distritos en donde ya hay experiencia (Capital, Córdoba, Chaco, Entre Ríos, Salta). En el resto del país se aplicará en 2019; 2) está peleado poder votar en las PASO fuera de un mismo lema; Pro insiste en que sea así, el peronismo quiere que se puedan elegir candidato de varias alianzas; 3) Nadie puede parar que haya cupo femenino 50-50; habrá presión femenina insoportable para que salga, tanto que nadie se anima a frenarlo; 4) está abierta la discusión sobre el aumento de bancas para cumplir la Constitución que manda subir el número según crecimiento de la población.


  • Cuando ya estaba citada la comisión respectiva que preside el macrista Pablo Tonelli para firmar el dictamen mañana martes, el diputado democristiano por Córdoba Juan Fernando Brügge, aliado a José Manuel De la Sota y a Massa, presentó la moción para que se aplique el voto electrónico en todo el país, o nada. Tonelli debió suspender la reunión hasta nueva fecha para iniciar una nueva ronda de conversaciones. Muchos creen que lo que busca ese sector es erigirse, como ante otros proyectos, en árbitro de las decisiones aprovechando que el oficialismo no tiene mayoría, ni tampoco el peronismo. Interceptar un consenso es encontrar una tarima sobre la que pararse y decir: somos los que deciden como tercera fuerza. Esa maniobra es la propia del llamado "barrio chino", un bloque de integración cambiante que alimentan los legisladores que no van a renovar sus bancas y que no están encuadrados en partidos grandes. Rematan su voto a cambio de recompensas. El massismo es algo más que un "barrio chino" pero se comporta como tal. Y todos se preguntan cómo querrá cobrar por su aporte a la mayoría especial que requieren las leyes electorales. Algunos miran a la Defensoría del Pueblo que está vacante; otros a la Defensoría Penitencias, otros a la Defensoría del Niño, todos cargos vacantes que debe proveer (repartir) el Congreso.


  • En ese clima de gente muy viajada tuvimos noticias de estrellas que fueron. Por ejemplo, de algunos ex embajadores. Esteban Caselli, mítico representante del peronismo ante el Vaticano, ha dejado de ser hombre fuerte de la Orden de Malta y eso lo ha llevado a renunciar al Circolo Italiano de Buenos Aires. Era infaltable en las cenas de "lunedi" (rutina que se repite todos los lunes desde que se creó ese club) pero se cansó; tanto que manifestó su enojo en una cena a la que estaba invitada la titular de la Oficina Anticorrupción Laura Alonso. Después del episodio, renunció al club.


  • Otro que quiere reingresar a un club es el ex embajador kirchnerista en España Carlos Bettini, que sufrió exilio en los años '70 y se radicó en ese país, en donde obtuvo la nacionalidad. Cuando asumió la embajada en Madrid con Néstor Kirchner renunció a esa ciudadanía para poder gozar de las inmunidades como representante de la Argentina. Ahora que dejó la embajada, intenta recuperar la nacionalidad, pero le piden que acredite alguna actividad laboral que le asegure medios de vida. Como no tiene un trabajo formal, le demora en trámite. Algunos le atribuyen la lentitud a algún enojo del actual canciller español José María García Margallo por un gesto de Bettini en julio de 2013 que consideró agresivo a su gobierno. En esa oportunidad el avión de Evo Morales que lo llevaba de Moscú a La Paz fue sospechado de llevar al espía Edward Snowden y algunos países europeos intentaron interceptar. El gobierno de España negó estar en esa movida y le autorizó una escala en las islas Canarias. Pero el embajador Bettini, como decano de los embajadores latinoamericanos acreditados en España leyó una declaración de sus colegas, en el que expresaban su rechazo al acto de "agresión" que algunos países europeos "han perpetrado" "al revocar los permisos de sobrevuelo del avión. Igual le van a salir esos papeles, porque a Bettini le sobran amigos por allá.


  • A propósito de España, recién este jueves el rey Felipe VI° le va a recibir las cartas credenciales al sucesor de Bettini, el misionero Ramón Puerta. La demora fue por el largo verano y por las tribulaciones de los partidos en formar el nuevo gobierno. García Margallo ya le recibió las llamadas "Copias de estilo" a Puerta. Pero aquello es una monarquía y los embajadores que no han presentado las cartas originales ante el rey no pueden asistir a actos a lo que él concurra. Como el 12 de octubre, la Fiesta Nacional, es la gran cumbre protocolar del año, Felipe ordenó la recepción de la documentación de 15 embajadores que esperan, entre ellos Puerta. La fiesta argento se completa con el paso por Cádiz de la Fragata Libertad, que motivará saraos varios organizados por Puerta para despedir a la nave de su periplo por el Mediterráneo.


  • También están de fiesta los argentinos que llegan a Roma. El fin de semana hubo fiesta sanlorencista con el Papa Francisco, que recibió al equipo que perdió ayer con la Roma. Podrían haberle dado el gusto al pontífice, que es hincha cuervo. Para la semana que comienza hoy, llegan los adalides del Diálogo Interreligioso, para participar de una actividad que organiza con la OEA. Será entre miércoles y jueves y los recibirá el Papa. Van a estar, entre otros, Adalberto Rodríguez Giavarini, Jorge Enríquez, Omar Abboud, Guillermo Marcó, Daniel Goldman, el empresario Gustavo Cinosi, que tiene un cargazo en la OEA, que va con Luis Almagro, el uruguayo que es secretario de la organización. También estarán Ricardo Lorenzetti, el empresario Hugo Sigman, que auspicia la orquesta intercultural de Daniel Barenboim. Alto revoleo de sotanas con estrellas de la piedad continental.
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