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Leo Fariña y su club de amigos en problemas, ¿la maldición de la Ferrari?

28/11/2013 07:59 hs
El ex de Karina Olga sigue zafando de situaciones comprometidas, pero ya convertido en un sospechoso todo terreno.
Jorge Boimvaser
Por Jorge Boimvaser
Periodista

Si tu círculo de amigos son tipos de dudosas actividades, es lógico que en el barullo de prestarse autos y/o propiedades y/o lo que sea, alguna de esas procedencias sean ilegales y en algún momento te embocan.

 

Por cuestiones de vecindad, pasamos por el lugar donde detuvieron a Leonardo Fariña en el barrio de Palermo un rato antes, y no vimos ningún operativo vehicular.  Es una zona donde al llegar la nochecita atiborrada de tráfico la policía no suele realizar controles,  pues eso supone hacer la marcha más lenta y los congestionamientos ponen de mala onda a todos. Por ahí se hacen controles ya entrada la noche, pero no a la hora que detuvieron a Leonardo Fariña. ¿Lo venían siguiendo y premeditaron su detención? Es probable, el ex de Karina Olga lleva grabada en su frente el cartel de "sospechoso" permanente, las autoridades policiales vigilan sus actividades porque presumen que en su "club de amigos" hay comprobados vínculos con estafas reiteradas y Fariña es parte de ellos, aunque no signifique aún que haya pruebas para imputarlo en delito alguno, salvo esa actividad con Lázaro Báez que DiarioVeloz lo narró con lujo de detalles un año antes que lo hiciera PPT y los demás medios.

 

En aquellos momentos donde muchos nos tildaban de fabuladores porque sus relaciones de valijero parecían salidas de un film de Hollywood (y al final el tiempo nos dio la razón),  una tarde nos mostraron en una notebook un DVD (filmado sin permiso judicial) con la imagen de Leo y un personaje a quien se identificaba como Adrián Gago. La filmación había sido realizada por policías encubiertos en el restó "Happening".  Gago tiene causas en la justicia por estafas, y juega a varias puntas para mantenerse en libertad (léase, también es "buchón") y presuntamente sigue navegando en aguas legalmente turbias.

 

Fariña nos reconoció que había estado con Gago tratando de solucionarle un problema en el Banco Piano, pero que no era su socio. Obvio no iba a reconocer culpas ni negocios en común, pero más allá de todo, sus vínculos con ese mundillo de tipos que se quedan con dinero ajeno son ciertos.

 

Y lo importante. A Fariña no lo protege nadie en el poder político. Hasta Lázaro Báez es mala palabra para los viejos K. y si Capitanich se atrevió a echarlo a Guillermo Moreno por la imagen desastrosa del ex Secretario de Comercio, mucho menos van a proteger a Fariña. Si hubo algo de eso antes, ya se acabó. Si pierde y lo enganchan con pruebas que ameriten un procesamiento, lo vacunan. Así de simple.

 

¿A qué llamamos la maldición de la Ferrari? Ese auto fue ostentación y después problemas para todos los que lo tuvieron.

 

Cuando Fariña se lo sacó de encima, su verdadero titular -Carlos J. Molinari-  pasó por varias situaciones en que su vida corrió riesgos debido a la inseguridad. Se lo vendió a un desconocido para el público pero muy al tanto para juzgados y policías, Miguel Ángel Lamparelli.  Testaferro del poderoso narco colombiano  "Don Lucho" (Luis Agustín Caicedo Velandia"), Lamparelli fue procesado meses atrás por estafas reiteradas por el Juez Federal Norberto Oyarbide.

 

Fue una comisión policial a detenerlo a Puerto Madero y Lamparelli escapó a tiempo (la versión es que compró su fuga cuando ya estaba perdido), pero dejó en su mansión a su mujer e hijo. Oyarbide los detuvo, liberó al chico y le dijo al abogado de Lamparelli que si no se presentaba en los siguientes 48 hs., enviaría a la mujer a la cárcel de Ezeiza donde no la pasaría bien.

 

En la caja fuerte de Lamparelli había fortunas en monedas de todos los colores (dólares, euros, plata argentina, oro), pero Oyarbide quería secuestrar la Ferrari que quedó escondida y por lo que sabemos aún a salvo.

 

Lamparelli se escapó a Rosario y para eludir la captura pagó una buena suma de dinero, no sabemos a quienes pero no es difícil imaginarlo.

 

Aunque Leo Fariña dice no conocer en persona a Lamparelli (estafas donde se involucra al Banco Columbia y al Piano), Oyarbide presume que ellos dos junto a Adrián Gago hicieron varias cosas juntos. Lógico que hay que probarlo y por ahora el juez federal sólo tiene pruebas contundentes para procesar solo a Lamparelli. Pero los otros dos están en la mira y en eso Oyarbide es bastante obsesivo y cuando se le entran entre ceja y ceja dos sospechosos no para hasta encontrar las pruebas.

 

No se desvela por tenerlo entre rejas a Fariña, pero tampoco baja la guardia y mantiene permanente contactos con oficiales de Policía Federal para saber en qué anda el ex de Karina Jelinek.

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