Es la envidia de las modelos, aunque se tuvo que dedicar a esa profesión por su increíble contextura física.
En occidente dan asco, pero son el último grito de la cocina asiática. La carne de rata tailandesa ya es más cara que la de pollo o cerdo.
La compañía podría llamarse "Dunga dunga airlines", pero se llama Flamingo Air y en la cabina hay apenas espacio para dos. Deben ir casi una encima de la otra, pero esa es la idea.
Estos globos comestibles son el colmo de la delicatessen. ¡Te comés unos cuantos de estos y salís volando, gordito!